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viernes, 1 de octubre de 2021

Entradas en azul. John Mardsen y Shaun Tan. Los conejos. Barbara Fiore

 

Título: Los conejos

Autor: John Mardsen

Ilustrador: Shaun Tan

Traducción: Carles Andreu y Albert Vitó

Editorial: Barbara Fiore Editora

Año: 2009. Original: 1998

Páginas: 32

Encuadernación y formato: 24 x 31 cm. Tapa dura.

Idioma: castellano

Reseña:

“Girl B: …because the rabbits are more like humans.” (p. 305)

(Arizpe et al., 2014)

 

Es raro empezar esta reseña con una cita de un artículo académico de una participante de 10 años que aparece en la investigación de Arizpe et al. (2014). En diferentes entradas, desde el comienzo del blog, aparece citada la investigadora Evelyn Arizpe por su aproximación a la migración y el estudio de la interpretación de la narrativa visual por los lectores infantiles y juveniles. El fragmento de esta participante tiene un contexto dentro de la conversación del artículo, pero encapsula perfectamente el reflejo de nuestra humanidad. Los conejos de John Mardsen y amplificado su poder sugestivo con las ilustraciones de Shaun Tan es uno de los ejemplos claros de literatura para todas las edades y la aproximación a temáticas controvertidas (en este caso, el reflejo de la colonización). En ese plano, también se pueden inferir otras lecturas y consecuencias del proceso ligado a la colonización por parte de otra investigadora centrada en el desarrollo de la conciencia ecológica como op de Beeck (2005, p.281) en el que hablaba de los álbumes de Mardsen y Shaun Tan como “stunning picture books dealing with environmental devastation and class politics”. Como ven, las lecturas pueden encontrar en sus receptores diferentes capas de significado gracias a los espacios para la interpretación entre texto e ilustración (especialmente en la naturaleza metafórica y surrealista de Shaun Tan) y, esencialmente, que los conquistadores se han definido históricamente por su impacto devastador: sobre la población, el medio ambiente y la cultura nativa.

Uno de los primeros álbumes ilustrados del australiano Shaun Tan fue junto al texto de John Marsden, en el que narraban metafóricamente la colonización inglesa de las antípodas oceánicas. Como es habitual en la web de la editorial encontramos aclaraciones de Shaun Tan al respecto de esta aproximación temática que podéis leer en el hipervínculo.  Los conejos, es un álbum con un texto breve que complementa la expresividad de las ilustraciones de Shaun Tan y, de nuevo, esa economía prestigia al lector que debe complementar esos espacios narrativos con la inmensidad que suponen las ilustraciones a doble página. Una auténtica joya que, por suerte, la editorial Barbara Fiore tradujo una década después de su publicación original en 1998.

En la narración, se presenta el impacto de la llegada de los conejos (“llegaron por el mar”) a las tierras donde habitaban los marsupiales (numbats, especie autóctona). Esa entrada esplendorosa descrita con el imaginario fantástico del ilustrador en un buque de proporciones infinitas inicia el desembarco de los conejos ataviados en vestimentas que recrean la indumentaria señorial europea. Esta contrasta con la de la especie nativa en los árboles, sin sofisticación y que se verá sometida a la represión de la especie dominante de la tecnología (como siempre, con una carga distópica y simbólica apabullante), como representación del poder de una sociedad sobre otra.

Las consecuencias, relatadas como un diario del diario de una especie, dibujan el paso del tiempo y empleando un lenguaje metafórico (“los conejos llegaron hace muchos abuelos atrás”) en el que comentan la primera llegada de una expedición en el que la interacción entre especies estaba enmarcada por el acercamiento de dos culturas y el trato humano entre ambas especies. También una advertencia de los ancianos del lugar sobre la incomprensión del extranjero sobre el modo de vida nativo. Este aspecto del inicio de la narración es fundamental por la importancia del distanciamiento de la mirada etnocéntrica sobre la intercultural.

A partir de ese momento de placidez y advertencia, la llegada del galeón y el inicio del conflicto. En este, se relata a la perfección el modelo de colonización en el que se instala una sociedad y relega a la otra a la periferia. Una situación que, además, está basada en la colonización de aquellas tierras y, por este motivo, introduce el valor de la memoria histórica en el aula de una manera metafórica. El dramatismo del texto se entremezcla con la habilidad de Shaun Tan para la recreación de un espacio de fantasía y sutileza por los detalles incorporados en las ilustraciones, con un simbolismo que está presente en toda su obra.

La pérdida de la batalla entre ambas especies muestra como la dominante se apodera del terreno, sus recursos naturales e incluso su descendencia. Sometimiento que lleva aparejado el inicio de la industrialización y la decadencia de la naturaleza, mediante el cambio de tonalidades ensombrecidas y pardas. En ese momento, el diario de la memoria de una especie comienza a cuestionarse dónde fue todo aquello que caracterizaba a su tierra, su naturaleza y fauna, y una pregunta final: ¿quién nos salvará de los conejos?

Otro aspecto esencial en la ilustración, en el que se emplea la doble página, es el empleo de la fragmentación narrativa para la descripción de los breves textos que relatan la lucha entre las dos especies (tan desigual) y el empleo de objetos para diseminar la narración entre los objetos. Del mismo modo, el empleo de la perspectiva y la simetría en la colonización de los conejos muestra el mundo que llega: ordenado y cuadriculado como manera de representación de la postura colonizadora e intransigente que traslada los principios de “su cultura” a otra.

En conclusión, además de una obra de arte de Shaun Tan, este álbum sigue posibilitando las preguntas en la narración y la relectura por la gran cantidad de detalles insertos. Un texto sencillo que resuena en el gran espectáculo que plantean las ilustraciones para narrar, nada más y nada menos, el proceso de represión de una cultura sobre otra. Una mirada etnocéntrica que no permite el reconocimiento del resto de culturas, expulsándolas y reduciéndolas a meros recuerdos (que si no preserva la memoria) se diseminarán como pétalos en la rosa de los vientos.

Finalmente, siguiendo con la temática de la migración y los colonos, una recomendación cinematográfica con las películas de Jan Troell que muestran este proceso en dos películas: The Emigrants (Utvandrarna, 1971) y su continuación argumental The New Land (Nybyggarna, 1972) con actores tan emblemáticos como Max von Sydow y Liv Ullmann.

Fran Martínez

Twitter

Web de la editorial

https://www.barbarafioreeditora.com/catalogo/libros/los_conejos

Instagram Shaun Tan

https://www.instagram.com/shauncytan/

Referencias

Arizpe, E., Bagelman, C., Devlin, A. M., Farrell, M., & McAdam, J. E. (2014). Visualizing intercultural literacy: engaging critically with diversity and migration in the classroom through an image-based approach. Language and Intercultural Communication, 14(3), 304–321. https://doi.org/10.1080/14708477.2014.903056

op de Beeck, N. (2005). Speaking for the Trees: Environmental Ethics in the Rhetoric and Production of Picture Books. Children’s Literature Association Quarterly, 30(3), 265–287. https://doi.org/10.1353/chq.2006.0002

martes, 7 de septiembre de 2021

Entradas en azul. Shaun Tan. Las reglas del verano. Barbara Fiore Editora

 

Título: Las reglas del verano

Autor e ilustrador: Shaun Tan

Traducción: Carles Andreu y Albert Vitó

Editorial: Barbara Fiore Editora

Año: 2014

Páginas: 48

Encuadernación y formato: 27 x 30 cm. Tapa dura.

Idioma: castellano

Reseña:

While at first this might seem a book for children, I'm more broadly interested in the universal themes governing any intimate relationship regardless of age, gender or background, from siblings to best friends, co-workers and partners. The private universe of imagination and conflict that can exist here so often defies explanation and is, I think, best represented as a kind of shared dream.” (Shaun Tan website)

En este álbum maravilloso de Shaun Tan (que también tuvo traslación intermodal a una app que no se encuentra disponible) nos ofrece las 16 reglas que aprendió el protagonista en su último verano. Y eso es todo. Bueno, lo sería si no fuera por la capacidad de sugestionar al lector por sus ilustraciones al óleo que nos rodean de perplejidad ante la creación en cada página de un universo en el que completar de significado cada una de las reglas propuestas (principalmente, aquellas cosas que “nunca” debes hacer). Para conocer mejor las visiones del autor encontramos en la página de la editorial muchas de las claves y referencias a estos universos (enlace) que nos hablan de las experiencias del autor y recuerdos de infancia. Entre esos recuerdos, los juegos junto a su hermano pese a que en su página web nos invita a que no los veamos como hermanos, sino como amigos y compañeros.

El surrealismo y la imponente arquitectura de los espacios que nos remiten a una celebración del universo de Lewis Carroll y su Alicia, imponentes espacios que intimidan y liberan con cierto sentido del humor. El lector está invitado a que construya en esos instantes los espacios vacíos entre un texto lacónico y una imagen desbordante. El universo de Shaun Tan siempre conduce a una conexión con la obra de Miyazaki y desde La cosa perdida seguimos maravillados en sus creaciones absorbentes y que profundiza en esos temas universales que apunta el autor sin olvidar otros estados emocionales dentro de un universo que juega con la ambivalencia de la utopía y distopia. Un álbum que exige un lector que encuentre el por qué a cada regla del verano y se sumerja en el espacio de tiempo que anticipe e infiera las consecuencias de cada una. Recuerdo este juego en el aula con el profesor Ramón Llorens a partir de algunas imágenes del álbum y es un ejemplo de álbumes que desafían al lector, le retan en la creación de una narrativa que, como pasaba en su clásico El árbol rojo, nos deja al final un espacio de esperanza reconfortante: el salón frente a la televisión y los dibujos que nos remiten a las ilustraciones previas.

Desconocemos al narrador de la historia (¿será el más pequeño?) y nos invita a que tomemos una posición (la del que aconseja o el que recibe el consejo) o tal vez sean las dos voces (nos muestra elementos recurrentes en varias páginas con el cuervo). Independientemente del camino que se elija, Las reglas del verano de Shaun Tan es una puerta abierta para el juego de la interpretación, el diálogo y el deleite visual de cada uno de los detalles y narrativas visuales que operan en primer y segundo plano para generar una sensación de perplejidad y asombro que son rasgos habituales de su obra. Nunca dejes de fascinarte al pasar la página. O, al menos como diría Pennac en su octavo derecho del lector, hojearla.



Imagen de la app: (wheelbarrow Facebook)

 

Fran Martínez

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Web de la editorial

https://www.barbarafioreeditora.com/catalogo/libros/las_reglas_del_verano

Comentarios de Shaun Tan en la web de BFEditora

https://www.barbarafioreeditora.com/shauntan/?page_id=47

Entrada de la web de Shaun Tan

https://www.shauntan.net/summer-book

 

jueves, 11 de marzo de 2021

Entradas en azul. Shaun Tan. Cigarra. Barbara Fiore Editora

 

Título: Cigarra

Autor e ilustrador: Shaun Tan

Traducción: Lydia Pelayo Alonso

Editorial: Barbara Fiore Editora

Año: 2018

Páginas: 32

Encuadernación y formato: 21 x 28 cm. Tapa dura

Idioma: castellano


Reseña:

Una de las deudas pendientes con el blog era la realización de una reseña dedicada al genial autor e ilustrador australiano Shaun Tan (premiado no solo por su labor en la LIJ con el Premio Astrid Lindgren en 2011, también oscarizado por el corto de su primer libro en solitario, La cosa perdida). En este blog las diferentes personas que se han encargado de actualizarlo durante la pasada década (el 13 de marzo este espacio cumplirá diez años desde su creación por Ramón Llorens). Así, el inicio de esta entrada tendrá un pequeño recordatorio a las clases con Ramón en las que nos acercaba las bondades del álbum y, en alguna clase, recuerdo que nos mostró Cigarra de Shaun Tan.

En este espacio diferentes alumnas dejaron su impresión sobre la obra de este autor con las reseñas a dos de sus libros más celebrados: el verano pasado Sandra Martínez recuperó el icónico El árbol rojo (2001) y, hace casi una década, Mónica Más se encargó de Emigrantes (2006). Dos libros que han sido referencias por su maravillosa propuesta artística desde las ilustraciones y la temática psicológica, existencialista y reflexiva de sus libros. Además, estos títulos han sido analizados por diferentes personas dedicadas a la investigación literaria, premiados y reverenciados en diferentes foros, convertidos en referentes de calidad literaria en formato álbum, pese a que Emigrantes se adentra también en terrenos de la novela gráfica. Una narración silente que ha servido no solo para su estudio literario, también para convertirse en un elemento transcultural para elicitar respuestas a partir de su lectura y comprensión como las recogidas en la investigación de Arizpe, Colomer y Martínez Roldán en el libro Visual Journeys Through Wordless Narratives: An International Inquiry With Immigrant Children and The Arrival (2014).


Con Cigarra, su último libro en formato álbum (en 2020 publicó una versión de un relato de La ciudad latente, Dog, al igual que hizo con el relato de Eric) nos devuelve a cuestiones sobre los sentimientos de un protagonista dentro de un entorno hostil, empatizar con su situación y reconocer las imposiciones que tiene en su vida. Shaun Tan nos muestra el proceso de creación y la reflexión sobre el contenido que quería mostrar en este libro en su web (enlace). Otra cuestión que nos puede suscitar la portada es el recuerdo a dos obras: La metamorfosis de Kafka (citado también por el autor, también el clásico de Orwell Rebelión en la granja o la icónica película de Guilliam, Brazil, que también citamos en Nonstop de Ungerer) y la fábula de Esopo, La Cigarra y la Hormiga.

En este caso, la transvalorización de la cigarra en obrera abnegada y maltratada por el resto siembra la extrañeza inicial en la representación del personaje: la cigarra cantora, la cigarra vaga. Y, como no, a la versión oscura de Frederick de Lionni si seguimos por el sendero intertextual cuando conocemos a un personaje lejos de la bohemia y que solo conoce el trabajo (que nos hará libres, decían).

El texto opta por un lenguaje telegráfico, como si un robot (con la idea de robot del cine de décadas pasadas, no con las actuales inteligencias artificiales y la Programación de Lenguaje Natural). Encontramos a la cigarra y la soledad de su cubículo, referencias a otros tiempos y la intención del autor de reflejar de algún modo el recuerdo de los trabajos de su padre. Un personaje deshumanizado en un entorno humano que, al contrario que en los cuentos de animales, no se le humaniza y se le somete a todo tipo de desprecios y ninguneos. No vemos las caras de sus compañeros de trabajo, de sus jefes, solo sus acciones y desprecio por su diferencia. O tal vez, con quien expresan su hastío por compartir un espacio vacío de vida, milimétrico y opresor.


Esa reflexión la introduce el autor, realmente en el texto nadie nos dice cómo se siente la cigarra. Suponemos que como nosotros si sufriéramos esas condiciones, pero ese detalle nunca se revela. Shaun Tan lo expresaba así en su web:

“Of course, we never know how the cicada is really feeling. We assume this underappreciated employee must be miserable, but we may be mistaken. The other side to this thought is to wonder about the sterile environment of the story, or any institution populated by uncaring, aggressive and basically unhappy humans, and think about the ultimate purpose of it. Who is really suffering these absurd conditions? Not the cicada.”

enlace

El desenlace del libro, al igual que en Las reglas del verano o El árbol rojo, nos muestra una imagen que nos reconforta después de la carga pictórica y desoladora de las imágenes. Especialmente en la secuencia final en la que como humanos, entendemos que el desenlace adquiere unos tintes siniestros al ver al protagonista en el bordillo en lo más alto del edificio. Un animal humanizado, con su traje chaqueta y contexto laboral, pero que nunca dejó de ser un insecto.


La metamorfosis, con la capacidad para interpretarla como cada uno quiera, nos deja en las guardas finales la belleza pictórica del autor y el vuelo de las cigarras. No pueden parar de reír de los humanos y, podría ser una forma de leyenda etiológica que nos explica el por qué las cigarras hacen ese ruido en verano: disfrutan de la vida que cualquier humano anhela en ese entorno de trabajo. Esta es una de las grandes virtudes de sus álbumes: sugieren y requieren nuestra mirada reflexiva para incorporar nuestros sentimientos y evocar recuerdos en una lectura pictóricamente deslumbrante, en escenarios distópicos y siempre estimulantes. Un álbum inteligente que juega con las interpretaciones culturales y literarias, estimulante y que permite las lecturas e interpretaciones que prefiera el lector. Esta tan solo es la mía, pero el disfrute de la obra de Shaun Tan no tiene la misma discusión. 


Dicho esto, disfruten. 

Lean. 

Vivan.  



  

Fran Martínez

Twitter

 

Web de la editorial:

https://www.barbarafioreeditora.com/catalogo/libros/cigarra

Web de Shaun Tan

https://www.shauntan.net/cicada-book


Shaun Tan hablando sobre Cigarra



 

 

 

 

lunes, 7 de septiembre de 2020

Entradas en azul. El árbol rojo.

 El árbol rojo

por Sandra Martínez.

Tan, S. (2001). El árbol rojo. México: Barbara Fiore Editora.


El árbol rojo
de Shaun Tan es un álbum ilustrado que ha sido elogiado por la crítica y no es para menos, ya que las ilustraciones y el texto que las acompañan confieren un ambiente onírico y surrealista que adentran al lector en la historia y le invita a empatizar con la protagonista desde la primera página.

Esta obra narra un día en la vida de una joven donde se entremezclan los sentimientos de angustia, desesperación, soledad, incomprensión y, al final de todo, la esperanza de que todo irá mejor. Todas estas sensaciones y sentimientos se plasman en la obra a través de un texto breve y unas ilustraciones metafóricas. Son especialmente impactantes algunas de ellas, como la visión de la protagonista con una escafandra y dentro de una botella de cristal o la imagen en la que se muestran diversos barcos y buques marineros rodeando la minúscula barca en la que está la joven.

En este álbum ilustrado, se realiza una composición de doble página variada, pues la obra comienza con imágenes que se mantienen en una sola página para pasar a ocupar la doble página en el punto álgido de la obra, para volver en las ultimas ilustraciones a ocupar tres cuartas parte de una página, todas ellas rodeadas de marcos finos y desdibujados. Las imágenes se caracterizan por las tonalidades ocres y colores plomizos y en ellas se encuentran numerosos referentes como Dalí o Munch, que no desvelaremos para no privar al lector del placer de entontrar referencias culturales y literarias durante la lectura.

En cuanto a la tipografía, esta parece estar escrita a máquina y el texto también se complementa con las ilustraciones para aumentar las sensaciones de desasosiego, angustia y miedo de la protagonista, ya que la disposición de las letras varía en función de la imagen que le acompaña.

Así pues, El árbol rojo es una obra onírica con ilustraciones expresionistas que transmiten al lector a través de la fuerza de las imágenes sensaciones de desesperanza y miedo, pero dejando un atisbo de esperanza, un árbol rojo, hacia el final de la obra. Se trata de un álbum ilustrado que se empieza a leer ya desde su portada y que sin duda alguna no dejará indiferente al lector.

martes, 10 de mayo de 2011

Entradas en Azul. Emigrantes


Emigrantes
por Mónica Mas Gandía

Shaun Tan: Emigrantes, Barbara Fiore, 2006
Emigrantes es una novela gráfica silenciosa para adultos del escritor e ilustrador australiano Shaun Tan el cual ha sido galardonado con numerosos premios internacionales a lo largo de su carrera profesional. El autor decide prescindir del texto para que cualquier persona sea de la procedencia que sea pueda entender la historia sin la necesidad de tener que comprar un libro traducido en su idioma pues no teniendo texto se facilita esto.
En primer lugar destaco que lo que me llamó la atención para escoger este libro fue la portada que junto al título muestra una imagen muy sugerente de una persona con una maleta y un animal. La imagen es preciosa de color sepia y envejecida que deja ver que la historia del interior del libro se remonta muchos años atrás al momento en el que debido a la crisis económica las personas se veían obligadas a emigrar a otro lugar para buscar trabajo. En cuanto a las ilustraciones de la historia considero que son espectaculares tanto por los detalles, el color, los paisajes como por la expresión de las caras de los personajes en la que se reflejan todas y cada una de las emociones que sienten en cada momento.
En el álbum, al encontrarnos únicamente con ilustraciones no tenemos un texto que narra lo que sucede en el trascurso de la historia lo cual deja a nuestro libre albedrío la interpretación de las imágenes, por lo que dependiendo de nuestro punto de vista respecto al tema de la inmigración podemos entender el contenido del libro de una manera u otra. Desde mi punto de vista la historia narra la triste situación en que muchas personas se encuentran y por la que deciden dejar su país y a su familia y viajar con la ilusión de encontrar un futuro mejor para él y los suyos. El protagonista un padre de familia llega a un lugar nuevo donde se encuentra solo, sin sus amigos, familiares ni un hogar en el que poder sentirse seguro, con los miedos que conlleva llegar a un país del cual no conoce ni sus costumbres ni su idioma y no sabe si conseguirá encontrar lo que ha ido a buscar, un trabajo que le permita mandar a casa un sueldo para poder mantener a su familia. Los días pasan y el protagonista encuentra por fin el trabajo que tanto deseaba que le servirá para mandar a casa el dinero que tanto necesita su familia.
El libro nos ayuda a entender mejor lo que sienten los inmigrantes cuando llegan a un país, cosa que muy a menudo no nos paramos a pensar debido a nuestro propio egoísmo o a que simplemente nos ocupamos de nuestra vida y problemas y no reparamos en lo sienten esas personas que a diario nos cruzamos por la calle, en el trabajo, el supermercado, etc, o que incluso en muchos momentos culpamos de nuestro propios problemas laborales de forma injusta. Por ello considero que este libro es un gran homenaje a todas esas personas que han viajado fuera de sus países ya sea por necesidad o por placer y que han pasado calamidades luchando contra todos y todo para conseguir hacerse un hueco en la sociedad a la que han llegado.
Animo a todas las personas a escoger este libro para poder entender desde el punto de vista del emigrante lo dura que es su vida y así conseguir que todos los miremos de una forma diferente intentando pensar no solo en nosotros, sino también en todos ellos porque sufren y sienten las injusticias al igual que nosotros.