Review: (1963).
Genetics, Heredity, Environment and Personality by Warja Honegger-Lavater Hans Burla,
The American Biology Teacher25 (2), 140. https://doi.org/10.2307/4440268
"Teacher who must use visual representations of genetic concepts will be quite happy with this book"
Así describían uno de los volúmenes de esta serie de libros
informativos de los años 60 entre los que estaba este tercer volumen de la colección
Visual de la editorial Dell. La encargada de su acompañamiento visual fue Warja
Lavater que es más conocida dentro del ámbito de la literatura infantil de las
versiones de diferentes cuentos fantásticos de diferentes culturas (desde Caperucita
roja o Blanca nieves hasta la Princesa Kaguya) e inclusive Guillermo
Tell en formato acordeón.
El primer volumen, dedicado al espacio y la aeronáutica,
fue del por entonces cónyuge Gottfried Honegger y se observa la aproximación de
influencia minimalista en la creación de libros informativos con un contenido
estético atractivo. Sin ser un académico del arte, se pueden observar las
conexiones con movimientos como la Bauhaus, el constructivismo ruso o De Stijl
y diferentes artistas como Malevitch o Hilma af Klimt, por citar algunos
ejemplos. También pienso en los cortos de Oskar Fischinger, Walter Ruttmann o
en las experimentaciones de John Whitney con la geometría y el procesamiento
gráfico. Esta entrada tan solo pretende ser un anexo y respiro a la actividad en
el blog esta semana y mostrar un antecedente de libro informativo atractivo que
apostaba por el diseño y el arte como aproximación a diferentes áreas de
conocimiento científico. En la actualidad, el libro informativo lleva una
década de continua expansión creativa y están asentados en el circuito de premios
como en la Feria de Bolonia en la categoría de no ficción. Ahora, tan solo unas
ilustraciones maravillosas de esta colección.
Space, The architecture of the universe (Gottfired Honegger)
Genetics,
Heredity, Environment and Personality (Warja Lavater)
"combines beauty with knowledge to create fresh dimension in human communication"
Colección: Los especiales de A la orilla del
viento
Año: 2000
Páginas: 30
Encuadernación
y formato:
27 x 30,5 cm. Tapa dura.
Idioma: castellano
Reseña:
Tirando por el hilo de Magritte y otro de los autores imprescindibles
el turno para el inglés Anthony Browne (Sheffield, 1946) al que se le han
dedicado en este espacio diferentes entradas a lo largo de los años como El
libro de los cerdos, el icónico Gorilapublicado en 1983 y que Lewis (2006) consideraba como el ejemplo perfecto
de álbum contemporáneo, el juego intertextual con los elementos de los cuentos
de la tradición oral con El
bosque y, como no podía ser de otra manera, Voces
en el parque uno de los álbumes más icónicos de la LIJ. También es uno
de los autores que más trabajos ha centrado en la investigación literaria,
muchos de ellos centrados en la educación visual, semiótica o el análisis
multimodal del álbum.
Efectuando una búsqueda en Scopus, he seleccionado solo un
ramillete de artículos para mostraros este interés en su obra desde diferentes
perspectivas. Empezando por la carga y referencias pictóricas con Magritte (Hateley,
2009) como uno de los elementos presentes en su obra para acercarse al
surrealismo en sus ilustraciones o las conexiones intertextuales en sus libros
con otras obras a partir de lo que él denominaba El juego de las formas
(en el vídeo al final del post podéis escucharle hablando sobre este asunto) del
capítulo de libro de Lobato-Suero y Hoster Cabo (2014) con el que crear un
itinerario a través de sus obras, a la oportunidad de leer y establecer un
diálogo a través de las ilustraciones con temas sensibles como la crítica social
de las diferencias de clase (Stalmarsh, 2007), estereotipos de género (Cañamares-Torrijos
y Moya-Guijarro, 2019) o a la vida de los animales del zoo (You, 2019) en su
obra Zoológico, conectado con los estudios de Nikolajeva (2012) a partir
del conocimiento de la activación de las neuronas espejos o los postulados psicológicos
de la Teoría de la mente.
Pero su gran interés también se centra en el análisis
semiótico y multimodal (Serafini, 2010; Macken-Horarik & Unsworth, 2014) y,
uno de los nombres que aparece con mayor frecuencia es el de Arsenio Jesús Moya
Guijarro (2011, 2019) extendiendo el análisis de Gorila en su libro de 2014,
A multimodal analysis of picture books for children : a systemic functional
approach. Además, como no se puede olvidar las respuestas del lector
también están los artículos de Styles y Arizpe (2001), Pantaleo, S. (2004) y
Serafini (2005). Y esto, es solo una introducción, aún no he hablado del libro.
Si nos centramos en sus libros o títulos más citados en Google
Scholar en artículos publicados, sus libros con más citas son Voces en
el parque (319), El libro de los cerdos (126), Gorila (92), En
el túnel (85) y Zoológico (73). Como apreciamos, sus libros suscitan
investigaciones de todo tipo, pero lo más importante es que su uso se
fundamenta en la calidad estético-literaria de su obra que le hizo merecedor del
Premio Andersen en el año 2000. Este año, también tendremos nueva obra editada
por Kalandraka con Ernesto el elefante. Una obra en la que se suceden
los motivos entre sus propios libros, las conexiones culturales con obras de
arte, imaginario popular, literal e iconografía cultural de todo tipo. Un autor
que hace del sampleado un juego surrealista y emotivo que nos aproxima a uno de
sus personajes icónicos como Willy y el empleo de los simios para encarnar a
sus protagonistas (y una especie de alter ego).
En la revista Peonza en el especial que dedicaron a los 100
libros del siglo XX, Las pinturas de Willy fue el título que cerraba la
selección de obras y los motivos para su inclusión son evidentes. El libro
finaliza con un glosario de todas las referencias que aparecen en las
ilustraciones y, previamente, ya nos indica que en este álbum está dedicado a “todos
los artistas que me han inspirado”. Curiosamente, el inicio con la caja de
pinturas me recuerda a un título también publicado por FCE como es Julieta y
su caja de colores (1984) de Carlos Pellicer López. Desde el inicio, encontramos
al personaje icónico con su chaleco, los colores y motivos que se repiten en
los libros de Browne desperdigados en la decoración y unos dibujos que nos irá
presentando inspirados en famosas obras de arte en las que Willy se colará y sus
personajes se transformarán en simios.
Un recorrido a partir de un cuaderno de dibujo en el que sus
títulos servirán para introducir elementos en los que recorrer cada detalle de
la imagen para interpretar su significado y elaborar juegos metaficcionales con
el lector, como en Las mujeres amables que recuerdan a sus libros para
primeros lectores del osito. Como no, el juego no solo se disfruta desde el
reconocimiento de la interpictoralidad, sus detalles rebajan un discurso que
puede resultar excesivamente sesudo con sentido del humor y, de nuevo, estos
libros son atemporales y no necesitan ese bagaje para descodificar su
significado.
Su obra se puede disfrutar por primeros lectores desde la
fascinación de su propuesta. Y, en el fragmento de “Una pesca fructífera” en la
que los peces se convierten en plátanos también podríamos pensar en Salinger y
su cuento Un día perfecto para el pez plátano. Esta es la importancia de
una obra de arte: que esté abierta a la interpretación del que se acerca. Eso
sí, la obra debe suscitar una emoción en el que se aproxima a ella (y no
encontraremos seguramente en los libros
infantiles más vendidos en Amazon, por ejemplo, ni tampoco entre los 100
más vendidos en el apartado de libros
infantiles y arte).
Finalmente, el álterego de Willy se revela al final de este
libro y concluye el juego metaficcional con Anthony Browne incluyéndose en la
salida del libro dejándonos con el conjunto de obras en las que se inspira en
cada dibujo y un breve comentario de cada uno de ellos en línea con Cuéntame
un cuadro (2001) de Quentin Blake. Ese juego en el que el autor termina por incluirse en la
obra para conectar con la portada en la que Willy está pintando su retrato (me
recuerda también a Gilles Bachelet, obviamente) se aprecia también en Un gorila,
un cuento no solo para contar. Las pinturas de Willy es un álbum clásico
de un autor atemporal que se puede disfrutar de manera conjunta con Willy,
el soñador (1997). Y, eso haremos: soñar a través del espejo.
Cañamares-Torrijos,
C., & Moya-Guijarro, A.-J. (2019). A semiotic and multimodal study on
localizations in picture books which challenge gender stereotypes [Análisis
semiótico y multimodal de los escenarios de libros álbumes que retan
estereotipos de género]. OCNOS, 18(3), 59–70. https://doi.org/10.18239/ocnos_2019.18.3.2127
Hateley, E.
(2009). Magritte and cultural capital: The surreal world of Anthony Browne. Lion
and the Unicorn, 33(3), 324–348. https://doi.org/10.1353/uni.0.0477
Lewis, D.
(2006). Reading contemporary picturebooks: picturing text (Transferres
to digital printing). Routledge.
Lobato
Suero, M. J., & Cabo, B. H. (2014). An approximation to intertextuality in
picturebooks: Anthony browne and his hypotexts. In Picturebooks:
Representation and Narration. Taylor and Francis. https://doi.org/10.4324/9780203582275
Macken-Horarik,
M., & Unsworth, L. (2014). New challenges for literature study in primary
school English: Building teacher knowledge and know-how through systemic
functional theory. Onomazein, 30(2), 230–251. https://doi.org/10.7764/onomazein.alsfal.1
Moya
Guijarro, A. J. (2019). Communicative functions of visual metonymies in picture
books targeted at children in two different age groups. A multimodal analysis. Word,
65(4), 193–212. https://doi.org/10.1080/00437956.2019.1670932
Moya
Guijarro, A. J. (2011). Engaging readers through language and pictures. A case
study. Journal of Pragmatics, 43(12), 2982–2991. https://doi.org/10.1016/j.pragma.2011.05.012
Moya
Guijarro, A. (2014). A multimodal analysis of picture books for children : a
systemic functional approach. Equinox.
Moya-Guijarro,
A. J. (2019). Textual functions of metonymies in Anthony Browne’s picture
books: A multimodal approach. Text and Talk, 39(3), 389–413. https://doi.org/10.1515/text-2019-2034
Nikolajeva,
M. (2012). Reading Other People’s Minds Through Word and Image. Children’s
Literature in Education, 43(3), 273–291. https://doi.org/10.1007/s10583-012-9163-6
Pantaleo,
S. (2004). Young children interpret the metafictive in Anthony Browne—s Voices
in the Park. Journal of Early Childhood Literacy, 4(2), 211–233. https://doi.org/10.1177/1468798404044516
Saltmarsh,
S. (2007). Picturing economic childhoods: Agency, inevitability and social
class in children’s picture books. Journal of Early Childhood Literacy, 7(1),
95–113. https://doi.org/10.1177/1468798407074838
Serafini,
F. (2005). Voices in the park, voices in the classroom: Readers responding to
postmodern picture books. Reading Research and Instruction, 44(3),
47–64. https://doi.org/10.1080/19388070509558431
Serafini,
F. (2010). Reading multimodal texts: Perceptual, structural and ideological
perspectives. Children’s Literature in Education, 41(2), 85–104. https://doi.org/10.1007/s10583-010-9100-5
Styles, M.,
& Arizpe, E. (2001). A gorilla with “Grandpa’s Eyes”: How children interpret
visual texts - A case study of Anthony Browne’s zoo. Children’s Literature
in Education, 32(4), 261–281. https://doi.org/10.1023/A:1012760422501
You, C.
(2019). Representing zoo animals: The other-than-anthropocentric in Anthony
browne’s picture books. Lion and the Unicorn, 43(1), 22–41. https://doi.org/10.1353/uni.2019.0002
Ayer iniciamos la semana con Salvaje y
continuamos hoy con un álbum sin palabras que es un deleite visual con las
ilustraciones de Carmen Hermo. El texto subyacente de la historia se ofrece en
el prólogo de X. Antón Castro que nos ubica en la historia detrás de Man de
Camelle y su protagonista: Manfred Gnädinger, un artista alemán que
centraba su obra en la intervención sobre el espacio natural de la Costa da
Morte, en Camelle. Un prólogo necesario para una lectura visual en la que
observamos desde el lápiz de Camen Hermo (y comisaria de la exposición sobre el
artista) la transición de la industrializada alemana en secuencias que
funcionan como un zoom en el que representar icónicamente la ruptura con el
modo de vida de las sociedades posmodernas y reconvertir esos hilos que nos
atan en el alumbramiento de una nueva idea de vida y, entender la misma vida y
el espacio que habitas, como expresión del arte.
En esas primeras cuatro ilustraciones a
doble página en la que se emplea exclusivamente el blanco y negro del grafito, con
el uso puntual del azul para otorgar un aspecto simbólico a la narración. El
ejemplo más claro lo tenemos en la portada simulando los dos ojos del artista:
dos ojos repletos de la vista del mar, esa que le acompañaría en su vida y arte.
En ese periplo de las imágenes vemos esa huida de la sociedad y el encuentro de
su espacio frente al mar, sus manos, sus utensilios y técnicas, su cuerpo
famélico, las rocas y los objetos que le ofrece la naturaleza para reordenarlos
en la creación de sus esculturas y su casa. En el prólogo Antón Castro hace
referencia a sus influencias y su obra como land artista. Un arte
salvaje, como la vida. Como solo se puede entender la expresión y la creación
artística.
Otra conexión con la reseña de ayer es
la canción de Espanto, Mal salvaje (yo quería ser salvaje, me
conformaría con un taparrabos), y el nombre de la banda también conecta con
el final de la historia del artista, como titulaba una noticia en un diario que
se ve en el documental al final de la entrada: “Man, del traje al taparrabos”.
El espanto ante el desastre natural causado en la Costa Da Morte del Prestige.
Antes, Carmen Hermo nos hace cómplices e invitados en ese espacio que habitaba
(el de la naturaleza que esculpía y documentaba, el de su cuerpo famélico) y
nos regala la inclusión de diferentes instantáneas tomadas por el artista de su
visión cotidiana con la que expresaba su arte. También, la persecución de la
civilización industrializada con el asfaltado próximo a su entorno. Esta
ilustración se explica perfectamente con la noticia del diario Público:
En la zona donde vivía apenas había
casas, aunque el pueblo creció, se hizo un paseo y después un espigón. Él se
tumbó sobre el hormigón fresco, porque consideraba que el aquella mole partía
en dos su jardín, por lo que el propio cemento pasó a formar parte de su museo.
Al principio se había resistido, pero cuando vio que no había remedio, lo
consideró una oportunidad para que fuese una extensión de su trabajo,
integrando esa obra civil en su obra artística, mas dejando su huella en forma
de protesta [Man, quijotesco, llegó a enfrentarse a las retroexcavadoras que lo
acosaban. “Las máquinas son cada vez más humanas y el hombre es cada vez más
máquina (...). Me gustaría ser un árbol, con raíces y no con pies; o una
gaviota, o cualquier criatura menos un hombre”, declaró a la TVG tres años
antes de que llegasen los verdaderos molinos de viento al parque eólico de cabo
Vilán: a finales de los ochenta eran una novedad, hoy en Galicia todos son
gigantes]. Como pensaba que el espigón no debía estar ahí, dejó estampado su
cuerpo en el suelo.
En las dos últimas ilustraciones
completa el círculo de una vida que huía del ritmo de la civilización para
verse consumido por ese mismo impacto de la industrialización con una imagen
que le hunde en esa tierra que ha visto como devoraba su obra, su espacio y su
vida. Y, como se apunta, la tristeza de esa pérdida del espacio también terminó
con su vida en 2002. Desvanecida como su entorno. Una tragedia que tiene un regusto
poético y simbólico demasiado cruel, como la muerte de un icono como Mark Sandman,
líder de Morphine que falleció en el escenario durante la actuación en un festival
en Italia. Música para el corazón y, desgraciadamente, un corazón que no pudo
latir más. Arte como cura para el dolor.
Man de Camelle es una auténtica expresión
artística que reafirma al álbum como uno de los objetos literarios más creativos
y libres. Esa libertad que inspiraba a Man y Carmen Hermo interpreta majestuosamente.
Añadiendo algún apunte final con la
investigación literaria, muy recomendables las propuestas de análisis de Ana
Margarida Ramos sobre álbumes que incluyen dentro de sus temáticas cuestiones
referidas al ecologismo, “ecoliteracy”, especialmente a partir de la
obra de Bernardo Carvalho (Un día en la playa) y que, además, conecta con otra
de las referencias de la editorial: Plasticus maritimus (2020) con Ana
Pego e Isabel Minhós Martins. Libros que nos recuerdan nuestros errores como
sociedad.