Título: Non Stop
Autor
e ilustrador: Tomi
Ungerer
Traducción: Chema Heras Valera
Editorial: Kalandraka
Año: 2019
Páginas: 56
Encuadernación
y formato:
30 x 21 cm. Tapa dura.
Idioma: castellano.
Reseña:
En este periplo en el blog el nombre de Tomi Ungerer será
una constante. Hasta el momento una entrada dedicada a El
hombre niebla y otra en el blog del Diploma LIJ de la Universitat de
València con su último libro publicado, Això
i Allò. En esta ocasión, el 9 de febrero es la fecha en la que
recordamos su pérdida y, con Non stop hoy aprovecho para dedicarle una
entrada. Un libro que sirve como legado del mensaje de un autor que reflejaba
claramente en su dedicatoria: el futuro al que se enfrentan las nuevas
generaciones.
Conocido es el carácter reivindicativo de su obra y las situaciones
vividas desde su infancia ante la ocupación nazi, pero en esta ocasión la
visión se centra sobre el impacto de la sociedad industrializada y de consumo
sobre los recursos naturales del planeta, finitos. Guardas oscuras (verde oscuro
casi negro), que marcan el tono sombrío y una introducción previa al despliegue
de las ilustraciones que nos conduce a un escenario distópico: al “no-lugar”.
Ese espacio en el que la naturaleza desaparece (hasta las ratas huyen de ese
lugar), cualquier atisbo de belleza borrado y la migración de la humanidad a la
Luna. Curiosamente, ese lugar en el que uno de sus personajes (El hombre
Luna) regresó después de entrar en contacto con esa “humanidad”.
La trama se basa en la secuencia frenética de un personaje (Vasco) huyendo de la debacle guiado por su sombra (en la dedicatoria, cita a su hermano Bernard como esa figura que le guio) en una ciudad representada a través del uso geométrico de la perspectiva y con un aire futurista en el que emplea una gama cromática de colores apagada que tienen un mayor contraste cuando aparecen colores cálidos (en las explosiones, en la lava y en detalles como en los rodapiés rojos del suelo del hospital o el horizonte en la huida de la isla). El uso de las formas geométricas y de la profundidad, la perspectiva y la imposibilidad de algunas imágenes (como en la ilustración en la que conoce a Nada) también recuerdan estructuras como la escalera infinita de Escher (y, por recordar otro clásico de la perspectiva imposible como es Odio mi osito de peluche de David McKee) y profundizan en el sentimiento opresivo de la obra. En esa escapada de Vasco, un personaje en el que no vemos su expresión facial, recordamos esas estampas de El hombre niebla en el horizonte rocoso de la costa y, en esta ocasión, para que el Arca de Noe encalle en sus acantilados.
Una escapatoria y una misión en la que encontrará un pequeño rayo de esperanza con la tarea encomendada: cuidar de una criatura llamada Poco (con un aspecto de insecto alienígena y en la tradición de las figuras con divertido aire entrañablemente grotesco de su obra). En esa segunda parte de la huida en la que no hay momento para detenerse, siguen sorteando la toxicidad de las fábricas (personalmente, me recuerda mucho a los mundos imposibles de Terry Gilliam), edificios derretidos en gelatina, tanques y siempre con la sombra guiándoles en la dirección correcta (“¡Justo a tiempo!”). Finalmente, un divertido oasis y epílogo para Vasco y Poco.
Non stop no es simplemente una excusa para un recordatorio a una de las figuras más representativas de la LIJ, a sus textos afilados y reivindicativos se une una propuesta gráfica que refleja la maestría en el uso del color y la geometría para cristalizar una obra, tristemente, premonitoria del legado que dejamos a futuras generaciones. Un legado en el que los condicionantes económicos marcan la agenda frente a la vida y la reelección frente al legado a las próximas generaciones. Mientras nos desmoronamos, los libros de Tomi Ungerer siempre serán la sombra que nos guíe (y nos pellizque la estupidez).
Fran
Martínez
Web de la editorial:
https://www.kalandraka.com/non_stop-978-84-8464-142-1-castellano-2533.html
Web Tomi Ungerer
Web Museo de Estrasburgo Tomi Ungerer
https://www.musees.strasbourg.eu/musee-tomiungerer
No hay comentarios:
Publicar un comentario