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sábado, 23 de abril de 2022

Entradas en azul. Naturaleza poética para celebrar el Día del Libro 2022

 


Feliz día del libro






Título: Zum Zum: el viaje de la semilla

Autora: María José Ferrada

Ilustrador: Marcos Peschetta

Editorial: A Buen Paso

Año: 2021

Páginas: 36

Tamaño: 16 x 22,9 cm.



Reseña

En esta entrada dejaremos paso a que la poesía brote en el soporte del álbum y en sinfonía con la primavera que nos llena la cabeza de pájaros. Las cuatro obras son diversas, pero comparten la apreciación poética por el ciclo de la vida en la naturaleza. Aprovechamos que hoy se celebra el día del libro y parece que la vida vuelve a recobrar el bullicio de la calle para su reflejo en diferentes álbumes que me atraen por diversas razones. La fundamental: la aproximación del lenguaje poético a la infancia a través de objetos estéticos. También la diversidad de recursos poéticos en el texto, en el modo semiótico de la ilustración y la presentación material comparten una misma unidad narrativa: la doble página.

Esta primera entrada es para uno de los grandes nombres de la literatura hispanoamericana como es la chilena María José Ferrada. Hemos recorrido por el blog diferentes de sus obras en otras entradas, recordamos hoy el libro acordeón Un jardín junto a Isidro Ferrer, y el interés por la metáfora de la semilla como el origen de la vida con otro leporello como el de Neus Caamaño al texto de Mar Benegas con Una pequeña semilla. La cuidada edición del diseño de A Buen Paso junto a las ilustraciones de Marco Paschetta con la humanización de la semilla se encuentra desde las guardas iniciales y finales. En estas no solo se refleja el camino, con la semilla ubicada en lo alto de un tobogán, sino el sentimiento dubitativo y temeroso que implica la primera vez. En la vida, todos somos debutantes pues solo hay una. Ese camino no es una línea recta, donde el desplazamiento es constante, sino sinuoso como bien se muestra en la geometría ondulada de dicho tobogán.



Las metáforas entre la vida de la naturaleza y de los humanos, ambos seres vivos, se refleja con una prosa delicada y bellas metáforas que tienen la capacidad para cumplir una doble función: el poético y el rítmico. Para hablar del latido de su corazón se refiere a él como un caracol blanco y en la siguiente doble página sus versos se acompañan de sonidos rítmicos sobre su paso (pachín pachín) y por diferentes medios (por el agua se replicará desde la palabra la sensorialidad: zap zap). Con repeticiones y sonidos se avanza en el camino de la semilla, observamos su ciclo y diseminación, la intervención silenciosa en el sueño del resto de los elementos, el paso del tiempo y todo rodeado de sonidos que nos envuelve y abraza. Como a su protagonista. Un texto preciso y bello, divertido y poético sin ampulosidad. Una pompa que se basa en la sencillez, intimidad y el sincretismo, pero muy alejado de la simpleza que hace de este álbum una maravilla. Como la vida que en la última doble página rompe la cuarta pared al interpelar directamente al lector tanto en texto como en imagen (sus protagonistas establecen un contacto directo con su mirada al lector).



Web A Buen Paso

https://www.abuenpaso.com/libro/zum-zum-el-viaje-de-la-semilla/

Instagram María José Ferrada

https://www.instagram.com/mjferradalefenda/?hl=es



 

Título: Ya sé cultivar el huerto

Autora e ilustradora: Elena Odriozola

Editorial: Ediciones Modernas el Embudo

Año: 2022

Páginas: 22

Tamaño: 18 x 16 cm.

Colección: Que ya sé



Reseña

La nueva entrega de Ediciones Modernas el Embudo, cuya labor editorial ya ha pasado por aquí en diferentes entradas, es la tercera entrega de la colección Que ya sé con Ya sé cultivar mi huerto. En esta recuperamos a su protagonista y su perro enfrascados en la tarea de cultivar el huerto. Asistiremos en su texto en verso al paso del tiempo y la sorpresa en el despliegue para conocer el efecto de cada acción y en la que nos detendremos en los detalles que se revelan en el entorno (el pájaro, el interés del perro, el paseo del caracol o el botín del erizo). En la página izquierda, el conjunto de elementos necesarios para la tarea en cada momento del tiempo. Un tiempo que descubrimos y que en su texto rimado también encapsula la sabiduría de los refranes. Un ejemplo de este tipo de sabiduría contemplativa: “Cuando el pájaro la pica, es que la fruta está rica”. El diseño impecable y cada elemento cuidado con mimo y al detalle. Álbumes para la primera infancia que se circunscriben a la mirada curiosa al mundo que les rodea, su interés por la naturaleza y el reflejo por su papel autónomo. Álbumes pensados para sus manos y sus sentidos.



Recomiendo que a las personas interesadas en sus obras se suscriban a su newsletter y así se adentren en el diario de creación de este álbum por parte de Gustavo Puerta y Elena Odriozola. Como también es el día del libro, y en el blog tendemos hacia títulos de editoriales que tienen una apuesta decidida por la calidad en su labor editorial, es pertinente reflejar el descontento con la práctica de las grandes cadenas comerciales y el trato hacia los libros. Hoy, es un buen día para mostrar la otra cara de todo aquello que lleva la edición de un libro y recomiendo las últimas entradas en el Instagram de Elena Odriozola dedicadas a esta última obra (en especial la carta pictográfica con la que ordena los títulos de la colección).



Web Ediciones Modernas el Embudo

https://modernaselembudo.com/libros/ya-se-cultivar-el-huerto/?v=2fb7284eba87

Instagram Elena Odriozola

https://www.instagram.com/elenaodriozolaillustration/?hl=en

 

Título: Poemario de campo

Autor: Alonso Palacios

Ilustradora: Leticia Ruifernández

Editorial: Libros del Jata

Año: 2019

Ed. Original: Orecchio Acerbo, 2017

Páginas: 96

Tamaño: 24,9 x 11,3 cm.

Reseña

El poemario del maestro y escritor Alonso Palacios es otra pequeña joya en la que acompañar la mirada a la naturaleza de una manera poética. En sus breves poemas, a modo de haikus, recorremos los parajes ilustrados con gran delicadeza por las acuarelas de Leticia Ruifernández (recomiendo la sensibilidad de La caja de colores a texto de Estrella Ortiz que vendría como anillo al dedo a la temática de esta entrada). En la información editorial leemos cómo se gestó este poemario: “De todos los poemas que había, (más de cien), han entrado en este Poemario tan solo aquellos cuyos protagonistas se cruzaron en el camino de Leticia durante la primavera y el verano de 2015. Hubo algunos animales que, como el saltamontes, aparecieron y una vez pintados, Leticia se daba cuenta de que no tenían poema. Entonces Alonso creaba uno exprofeso para ellos” (web libros del Jata). También encontraremos este camino en los peritextos biográficos al final de una obra deliciosa.


Es una obra que ha recibido diferentes distinciones y que se publicó originalmente en italiano en 2017 por la editorial Orecchio Acerbo. Además, fue una obra galardonada con el premio de poesía Oreste Pelagatti en 2019 o la distinción entre los mejores libros que selecciona la Fundación Cuatrogatos en 2021. Parabienes hacia una obra delicada en el recorrido por una decena de elementos del campo: árboles, bichos, pájaros, flores y frutos. El poema 41 es para la lagartija, con un divertido juego con el proceso creativo que le ha dejado sin dibujo. También tiene un componente de libro informativo al expandir la información de cada elemento que no solo nos ofrece su nombre (por ejemplo, golondrina: hirundo rustica) y su descripción, también se expande con la asociación de textos vinculados a la tradición oral como adivinanzas (“de negro y en procesión, adivina quiénes son”), dichos, versos, canciones y poemas. Recupero el haiku de Kobahashi Issa (“Bajo la sombra/ del cerezo en flor/ nadie es extranjero”) y el recuerdo a la reseña de Little Tree/Petit arbre de Katsumi Komagata.


Las acuarelas de Leticia Ruifernández me transmiten esa paz que evoca en mi mente a Asun Balzola y Chihiro Iwasaki. Entre haikus y poemas breves leemos en tres versos la poética del campo. Dos ejemplos:

“En la paz de los campos/ solitarias encinas:/ barcos.”

“La naranja desnuda/ es simetría perfecta/ con sus gajos de luna.”

Los versos Alonso Palacios reflejan la mirada delicada y sensible, en su sincretismo la ilustración adquiere un carácter evocador perfecto en unión al texto. Una poesía sensorial, una ilustración expansiva, un formato cuidado desde el cofre que envuelve este poemario, su cubierta y contracubierta con relieve de flores que nos facilitan la entrada plenamente sensorial de la poesía. Fragmentos de vida y diferentes perspectivas para recorrer el campo con una mirada palpitante. Una auténtica delicia cuidada hasta el último detalle.

 

Web Libros del Jata

http://www.librosdeljata.com/libros/poemario-de-campo/

Instagram Leticia Ruifernández

https://www.instagram.com/leticia_ruifernandez/?hl=en

 


 

Título: Le temps des couleurs

Autora e ilustradora: Anne Bertier

Editorial: éditions MeMo

Año: 2013

Páginas: 60

Tamaño: 15,5 x 15,5 cm.




Reseña

Cerramos este día del libro con una mirada a las estaciones y volvemos al sincretismo del haiku como expresión poética. En este caso la autora, la francesa Anne Bertier, nos lleva de la mano de versos de colores (bonitos acompañamientos a estas lecturas la obra de Carlos Pellicer, Colores con brisa, o la de Jorge Luján, ¡Oh, los colores!) para el reflejo del paso del tiempo en las diferentes estaciones. La estilizada y minimalista obra de Anne Bertier también nos lleva a imagiarios para el invierno y el verano, el juego con las transformaciones de las formas en Miércoles. Aunque hay álbumes que me parecen irresistibles con las transformaciones axiológicas de conceptos abstractos a partir del juego lógico-matemático con su colección de álbumes relacionados con las operaciones matemáticas (suma, resta, igualdad, multiplicación y división) o la construcción de personajes a través de los números. Libros de primeros conceptos con una propuesta estética basada en el uso del blanco/rojo/negro como paleta cromática y potenciación del estilo.


En la celebración de las estaciones y de la naturaleza, sus haikus (en la página izquierda) se asocian a las imágenes que se extienden en tono y color a la doble página. A veces esquemáticas, otras detallistas y expansivas, otras simplemente con el color como protagonista.  Como ejemplo, el amarillo encuentra estos versos que traduzco del francés: “Mediodía/ verano/ ni la sombra de una sombra”. Otro ejemplo expansivo de la mira poética a la naturaleza y la aproximación al mar: “las mallas del sol nadan en el fondo del mar” y nuestra vista es el difuminado color verde rodeado de siluetas blancas como espuma de mar que traspasan el pliegue central como si fuera la orilla. Versos evocadores, metáforas sensoriales y el acompañamiento preciso de la ilustración para complementar en nuestra mente el recuerdo de esas sensaciones, fragancias, sonidos, gustos (como el de la almendra),… Pequeñas cápsulas poéticas para ampliar la experiencia de nuestro alrededor. Me gustaría terminar con su mirada a la resina: “El cedro sangra bajo el sol/ lágrimas de oro marrón”. Nuestras siluetas piden primavera, vida y recuperar la curiosidad sensorial. El contacto con el libro. El florecimiento con él en sus manos. El viaje poético de las palabras. El aleteo de los colores. El abrazo literario.

Feliz día del libro.

Web éditions MeMo

https://www.editions-memo.fr/livre/le-temps-des-couleurs/ 

Web Anne Bertier

http://annebertier.fr/

 

Fran Martínez

https://www.instagram.com/caballo_de_carton_azul/

 





miércoles, 12 de mayo de 2021

Entradas en azul. María José Ferrada. Un jardín (il. Isidro Ferrer). A Buen Paso

 

Título: Un jardín

Autora: María José Ferrada

Ilustrador: Isidro Ferrer

Editorial: A Buen Paso

Año: 2016

Páginas: 10

Encuadernación y formato: 18 x 18 cm. Acordeón tubular.

Idioma: castellano

Reseña:

Con unas entradas dedicadas a diferentes aproximaciones a la naturaleza y su simbolismo desde la literatura infantil, una parada obligatoria era detenerse en alguno de los maravillosos títulos de la chilena María José Ferrada (Temuco, 1977) que siempre guardan una estrecha relación con la naturaleza y los actos cotidianos para envolverlos de la placidez poética de su prosa poética. Desde poemarios fabulosos como el clásico El baile diminuto (Kalandraka, 2012) como un título que es un clásico en la selección de lecturas en la formación de maestras en la Universidad de Alicante, hasta sus recientes Cuando fuiste nube (FCE, 2020) o su aparición en la maravillosa selección poética Cajita de fósforos (Ekaré, 2021) que cierra con un poema que conecta con la apertura de María Elena Walsh. En una reciente entrevista, argumentaba ante la pregunta de sus influencias con la poesía oriental (entrevista Revista Origami) y que podemos rastrear en Mi cuaderno de haikus (Amanuta, 2020). Tantos títulos maravillosos, que son solo un botón en la arboleda poética de la obra de María José Ferrada (tendremos tiempo para hablar de otras joyas como Mexique: el nombre del barco).


En estos días nos movemos entre espacios en los que la naturaleza es protagonista, la elección ha sido Un jardín, ilustrado por Isidro Ferrer (de quien tendremos oportunidad de disfrutar muchas de sus joyas ilustradas en el futuro y que con su reciente trabajo de ilustración con El libro del té también conectamos con el lado oriental). Curiosamente, la productividad editorial de María José Ferrada también tiene la unión entre la editorial y un nuevo título Zum zum: El viaje de la semilla (2021, il Marco Paschetta) que se une a El árbol de las cosas (2015, il. Miguel Pang Ly) formando una bella tripleta de títulos (de los siete publicados en la editorial) que exploran la naturaleza como espacio sentimental y poético de la cotidianeidad materializada en sus textos. Un lenguaje que eclosiona en este repaso breve en El idioma secreto (Faktoría K de libros, 2013) junto a las ilustraciones de Zuzanna Zelej que también se alzó con el Premio Ciudad Orihuela de Poesía para Niños y Niñas de 2012.


Si en El Árbol de los recuerdos nos adentramos en el jardín de María, en esta ocasión estamos en el jardín del Señor Wakagi, un jardín que desde el sueño se transforma en animales como el zorro o el conejo (el cazador o la presa) o los elementos (la lluvia), un espacio que habitaba y en el que aprendía sobre la vida. En el que se entrega en el ciclo continuo, la aceptación de todo aquello que ha recibido y, finalmente, transformándose en parte de ese ciclo sin fin de la materia. Texto breve y poético, con un formato en acordeón que se despliega en el mapa de un jardín que es el espacio de la vida, el abrigo del cuerpo y el germen de la memoria. El placer transformador del viaje literario en el que el jardín cobra vida con sus palabras y, nosotros, el reflejo. En 2017, recibió la Mención de Honor en los Bologna Ragazzi Awards, un trabajo ilustrado con elegancia y materializando ese continuo de un espacio natural y la leyenda del tiempo.

Fran Martínez

Twitter

 

Web de la editorial:

https://www.abuenpaso.com/libro/un-jardin/

Instagram María José Ferrada

https://www.instagram.com/mjferradalefenda

Entrevista Revista Origami 6/05/2021

https://revistaorigami.com/2021/05/06/ultimamente-escribo-historias-de-animales-y-trato-de-que-sean-divertidas-porque-la-realidad-esta-siendo-especialmente-dura/

lunes, 12 de abril de 2021

Entradas en azul. Sergio Lairla y Ana G. Lartitegui. La carta de la Sra. González.

 

Título: La carta de la Sra. González

Autor: Sergio Lairla

Ilustradora: Ana G. Lartitegui

Editorial: Fondo de Cultura Económica

Colección: Los especiales de A la orilla del viento

Reedición 20 aniversario: A Buen Paso

Año: 2000

Páginas: 40

Encuadernación y formato: 22 x 32 cm. Tapa dura.

Idioma: castellano

Reseña:

Comenzamos la semana a partir de la idea de ciclo que dejamos en el maravilloso Mi pequeño de Germano Zullo y Albertine, pero en este caso nos vamos a la circularidad del álbum como herramienta metaficcional en la que podemos recuperar la idea de definición del álbum de Durán (2000): “El álbum es, sobre todo, un trabajo polifónico donde el soporte físico y la narratología textual y visual concuerdan afinadísimamente”. Esta precisión sirve para señalar la concurrencia de los tres elementos que generan significados en el libro-álbum. Así, precisamos con las aportaciones de Arizpe y Styles (2004): “Hablamos de libros compuestos de imágenes y palabras cuya interacción íntima crea niveles de significado abiertos a interpretaciones diferentes y con el potencial de sembrar en sus lectores una reflexión sobre el acto mismo de leer”.

Esta última apreciación está conectada con el tipo de investigación que realizaron sobre la interpretación de estos títulos por los lectores y una de las cuestiones esenciales de esa investigación es que el libro en su conjunto ofreciera diferentes interpretaciones debido a la riqueza que genera su exploración (Pantaleo, 2014; Silva-Díaz, 2018). En ese sentido, La carta de la Sra. González garantiza el misterio para la riqueza de las interpretaciones sobre todos los elementos que lo componen y precisan de un lector activo que descodifique sus diferentes detalles y los interprete. La pregunta sería ahora: ¿por qué? Pues, sencillamente, por el placer.


Ambos autores, Sergio Lairla y Ana G. Lartitegui , son especialistas en el estudio de la Literatura Infantil y Juvenil y han colaborado en diferentes títulos como en el extraordinario Libro de la suerte (A Buen Paso, 2014) en el que profundizan en la idea de experimentación en el libro-álbum a través de dos narraciones entrelazadas. Recomiendo, junto al vídeo al final del post de Ana G. Lartitegui, el artículo de Sergio Lairla para el blog de Círculo Hexágono El lector de Schrödinger. Y, con esa mención cuántica, nos aproximamos a la reseña del libro.


El despliegue de elementos visuales desde las guardas y las pistas que se disponen acompañando al texto (y el orden de los números que acompañan cada fragmento del 1 al 7 y del 7 al 0) en el trayecto de la carta que la Sra. González manda al Sr. Lairla, referencias a los apellidos de los autores que nos sirven para generar una tensión entre realidad y ficción que nos advierte de que hay que poner mucho cuidado en los detalles que se sucederán en la narración. Olor de cerezas que abren el camino de esa carta con el sello como matrioshka narrativa y con detalles ubicados con precisión en los escenarios que Lartitegui deja diseminados en la decoración, conectando con un autor como Anthony Browne o el misterio onírico de Chris Van Allsburg.


Los escenarios nos revelan la sorpresa que se desplegará en la página siguiente, con esa alteración de la realidad y el empleo del surrealismo como elemento de entrada al mundo de la fantasía e inferencias que obligan tanto a pasar la página para conocer el destino de la carta como retroceder para comprobar las pistas previas. Una narración encadenada y el gusto por lo rocambolesco en el tránsito de esa carta que recorre diferentes espacios en el tiempo delimitado en el texto. Tiempo que se sincroniza con la llegada de la carta al Sr. Lairla (marcando la misma hora en el reloj de la Sra. Lairla cuando salía de la casa) y contraportada que descompone sus elementos. En definitiva, La carta de la Sra. González ofrece una lectura que prestigia al lector en la activación de su significado de un artefacto literario que prestigia el placer de la lectura y un formato como el álbum. Un libro imprescindible: divertido y emocionante.

Edición 20 aniversario A Buen Paso


 

 

Fran Martínez

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Referencias


Web de la editorial: A Buen Paso

https://www.abuenpaso.com/libro/la-carta-de-la-senora-gonzalez/

FCE

https://www.fcede.es/site/es/libros/detalles.aspx?id_libro=1901

Twitter

https://twitter.com/analartitegui

Instagram Pantalia

https://www.instagram.com/pantaliaproyectos/

 


Referencias

Arizpe y, E. y Styles, M. (2004): Lectura de imágenes. México: F.C.E.

Durán, T. (2000). ¡Hay que ver! Una aproximación al libro ilustrado. Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

Pantaleo, S. (2014). The Metafictive Nature of Postmodern Picturebooks. The Reading Teacher, 67(5), 324–332. doi:10.1002/trtr.1233

Silva Díaz, M. C. (2018). Picturebooks and metafiction. En B. Kümmerling-Meibauer (ed.), The Routldge Companion to picturebooks, (pp. 69-78). Routledge.


miércoles, 17 de marzo de 2021

Entradas en azul. Grassa Toro y Arnal Ballester. Una pierna. A buen paso

 

Título: Una Pierna

Autor: Carlos Grassa Toro

Ilustrador: Arnal Ballester

Editorial: A Buen Paso

Año: 2016

Páginas: 2 (Texto ilustrado y tablero de juego).

Encuadernación y formato: 34 x 24 cm. Tablero con faja.

Idioma: castellano

Reseña:

Seguimos con la segunda entrada del día dedicada a Arnal Ballester (Premio Nacional de Ilustración) y sus geniales creaciones ilustradas, en este caso, a partir de un texto de Carlos Grassa Toro. En una entrevista que le realizaron explicaba el singular proceso de creación (enlace) y con reflexiones muy interesantes. El libro como objeto y creación artística sigue con sus expansiones lógicas frente al auge digital, lugar en el que obviamente no me polarizaré. Es el signo de los tiempos y las evoluciones están ahí: para leer, disfrutar e investigar.

La historia que relata el texto de Carlos Grassa Toro propone una divertida sátira de un personaje que representa la codicia desmedida y condenado a una serie de absurdas situaciones por su intransigencia y avaricia. El Teniento Puesto, un jugador incansable, que decide apostar hasta las últimas consecuencias (como aquel Hombre del sur de Roald Dahl). Y, efectivamente, perdió una pierna. Eso le conduce a una disparatada búsqueda de una pierna de repuesto y, con cada decisión en su búsqueda de la pierna perfecta para suplir a la anterior (comenzando por talar y buscar el trozo de madera perfecto para ocupar ese lugar amputado y perdido) se suceden situaciones que le encumbran a un puesto de superior rango.

Eso le lleva a la ciudad y continuar con la tarea de buscar la pierna perfecta, solo que en la ciudad no encontrará árboles, pero seguirá cercenando todo lo que encuentre a su pasa hasta alcanzar su pierna perfecta. Una historia en el que el uso del ingenio resolverá el conflicto y la sátira con el reflejo de un personaje con una crueldad patológica que nos muestra el precio que pagará finalmente por su codicia. Una bonita sátira. Las ilustraciones de Arnal Ballester pueblan los pliegues con su particular estilo y arrastrando el jolgorio que despiertan sus ilustraciones que parecen gritar, empleando el título de una obra clásica de la poesía infantil catalana de Miquel Desclot: “Més música mestre”.

La segunda parte del libro es el reverso desplegable al completo para convertirse en un tablero de juego de la Oca que es el juego de Una pierna (de corte en corte he perdido el norte hasta El jardín de las piernas). En la faja podemos encontrar las reglas del juego y expandir el significado narrativo propuesto por el texto. Un tablero que representa la misma pulsión del protagonista y, un juego que, nos conducirá a la tercera reseña del día dedicada a Arnal Ballester. Texto, ilustración y formato que nos invitan a pensar e interpelan para jugar. Tan solo recuerda lo que te juegas. Un sensacional reflejo de los tres elementos en juego en la LIJ y, la magnífica labor de un autor, ilustrador y editorial por ofrecerle al lector un espacio artístico.

Y juegos explosivos.

 

Fran Martínez

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Web de la editorial:

https://www.abuenpaso.com/libro/una-pierna/

Web de Arnal Ballester

http://www.arnalballester.com/project/una-pierna/

Web Grassa Toro

https://grassatoro.com/una-pierna/

viernes, 5 de marzo de 2021

Entradas en azul. Pablo Albo y Pablo Auladell (il.). Caracol. A buen paso

 

Título: Caracol

Autor: Pablo Albo

Ilustrador: Pablo Auladell

Editorial: A buen paso

Año: 2019.

Primera edición: Edebé, 2005

Páginas: 48

Encuadernación y formato: 21 x 26,5 cm. Tapa dura

Idioma: castellano

Reseña:

Finalizamos la semana con un álbum maravilloso como este Caracol de Pablo Albo e ilustrado por Pablo Auladell (previamente también colaboraron en la creación del fantástico Mar de sábanas), en una segunda edición después de su publicación original en 2005 por la editorial Edebé. En este, el texto de Pablo Albo sigue manteniendo la frescura y la gozosa lectura de un texto que bebe de la tradición oral que tan bien conoce su autor y que respira en la sabiduría de las fábulas potenciada por un relato repleto de aventuras en las que nuestro pequeño protagonista se verá inmerso, sin cesar en su empeño por llegar más lejos que lo que nadie podía imaginar de un caracol.


Para eso, con capazos de paciencia y la azarosa intervención de otros personajes (tortuga y gaviota) consigue lo inesperado. Y, una vez alcanzado ese reto, imaginar otro. Un personaje que derrocha ilusión y con ideas rocambolescas para la consecución de sus anhelos. El texto se refuerza con las ilustraciones de un autor como el alicantino Pablo Auladell (1972) en el que podemos observar la evolución en sus ilustraciones (Premio Nacional de Cómic en 2016) de la obra en 2005 y esta posterior reinterpretación en la que nos acercamos a las referencias visuales de Dorothy junto a Javier Sáez Castán o su maravillosa reinterpretación del Paraíso perdido de Milton o el poemario de Antonio Machado en Kalandraka. Carboncillo y pastel en un uso expresivo majestuoso de uno de nuestros grandes ilustradores.


 En las tres primeras ilustraciones a doble página, vemos cómo el pequeño caracol (con trazos propios del cómic) intenta desplazarse hasta el pliegue central y, después de lanzarse a la carrera por llegar al algarrobo (árbol dentro de las leyendas valencianas en el que cuentan que el demonio fue engañado por un hombre astuto y en el que permanece bajo tierra al perder la apuesta con ese jugador). Su aventura trascurre en ese momento en la página derecha, mostrando su avance y, cuando se detiene, vuelven las ilustraciones a la página izquierda para mostrar de nuevo sus avances y, así, hasta el desenlace con sus sueños marinos y desapareciendo parcialmente en la última página.

En esta, se pone fin a una lectura gozosa y con el empleo de un texto perfecto para primeros lectores y con todos los elementos para leer en el aula e introducir el coro del alumnado al son de la canción del caracol: sí, esa de saca los cuernos al sol. Sí, esa que ahora cantas mentalmente mientras lees estas palabras. Todo es posible, hasta lo más inesperado. Lo complejo no es llegar lejos, sino mantener el espíritu de debutante cada día. Tal vez, pasito a pasito lo consigas. Así te lo deseo, caracol.

Feliz fin de semana.



Fran Martínez

Twitter

 

Web de la editorial:

https://www.abuenpaso.com/libro/caracol/

Web de Pablo Albo

http://www.pabloalbo.com/LIBROS/LIBROScaracol.htm

Web de Pablo Auladell

http://pabloauladell.com/