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lunes, 6 de junio de 2022

Entradas en azul. Gustavo Puerta Leisse y Elena Odriozola (il.). Sentimientos encontrados. Ediciones Modernas el Embudo

 


Título: Sentimientos encontrados

Autor: Gustavo Puerta Leisse

Ilustradora: Elena Odriozola

Editorial: Ediciones Modernas el Embudo

Colección: Me lo pienso

Año: 2019 (2ª ed. 2020)

Páginas: 42

Tamaño: 34 x 24,5 cm

Reseña


Los álbumes de Ediciones Modernas el Embudo han sido reseñados en diferentes entradas del blog como un ejemplo de propuestas que son plenamente conscientes de incrementar la experiencia lectora en la primera infancia. En esta ocasión, nos remontamos hasta su primera referencia con Sentimientos encontrados que fue galardonado con la Manzana de Oro en la Bienal de Bratislava e incluido en la lista de los White Ravens en su catálogo de 2020. Un álbum que experimenta con el diseño para crear una propuesta de filosofía para la infancia que cuida cada uno de los detalles. De entrada, cada elemento del álbum encuentra una función: desde la cubierta para mostrarnos el exterior de la casa y fragmentada en 16 viñetas. De entrada, la referencia a las aucas en esta división también conecta con referentes más propios del cómic que del álbum por el nivel de fragmentación y al mismo tiempo se presentan como una unidad narrativa en la página posteriormente. El diseño exquisito de las guardas y una contracubierta que da nombre a las diferentes personas y animales que habitan en ese espacio. Una familia, desde el retoño Alejandro, la preadolescente Clara hasta la abuela Martina. Un espacio intergeneracional en el que experimentaremos con una encuadernación en espiral para distinguir tres espacios. En la parte superior el juego se basa en el reflejo del paso del tiempo a partir de un espacio visual fijo que nos servirá para apreciar el cambio a través del paso de página. Ya conocemos La casa de Innocenti, La casita de Virginia Lee Burton, las ventanas en la pareja de álbumes de Jeannie Baker o las láminas de Jörg Müller, como algunos ejemplos de sensación dinámica desde la restricción del espacio como elemento inamovible. Un time-lapse, digamos. Algo que el personaje de Paul Auster, Auggie (encarnado por Harvey Keitel en Smoke) nos mostraba como una de sus prácticas diarias.



En la parte superior izquierda, el paso de tiempo es para un árbol (volvemos a otros referentes: Las estaciones de Iela Mari o Little tree de Katsumi Komagata) con el ciclo de la vida encarnado en el reflejo de las estaciones en sus ramas. En la parte superior izquierda, la casa con sus dieciséis ventanas (viñetas), en dieciséis ilustraciones que pueden funcionar como narrativa visual independiente). Esa parte superior es la que Elena Odriozola borda con su habitual exquisitez, empleando el blanco y negro, para recrear minuciosamente la vida en cada viñeta: la decoración, los cuadros, los estampados, las plantas, los muebles… Y, de nuevo, las ventanas dentro de las ventanas para ver el paso del tiempo sobre un árbol que podríamos pensar que se trata del que aparece en la parte izquierda. También variaciones entre si vemos el interior de la estancia o nos ubicamos en la escalera del edificio. Un despliegue por el que el simbolismo que emplea Odriozola pivota entre lo costumbrista y el surrealismo. Viñetas que mantienen en esos cuatro niveles diferentes relaciones: a veces se relacionan entre ellas y sus personajes, otras reflejan la soledad de estos. El despliegue visual de las ilustraciones permite que el lector deambule por las habitaciones y decida seguir a un determinado personaje para volver y conectar entre las diferentes páginas una cronología de acontecimientos. El lector como detective con divertidos misterios fantásticos (como la página de las máscaras). Una suerte de peeping tom (en honor al metraje clásico de Michael Powell) en el que tenemos diferentes niveles de mirilla en el que adentrarnos en diferentes momentos y horas: la mirilla y el paso de las horas están presentes en las primeras ilustraciones de una viñeta de la planta baja.



Para acompañar a las ilustraciones de Elena Odriozola y establecer un espacio interpretativo lo más amplio y ambiguo posible, los textos filosóficos sobre dieciséis sentimientos (y aquellos asociados a este en una suerte de familia de sinónimos como familia lo son los personajes): nostalgia, miedo, dolor, ansiedad, curiosidad, enfado, vergüenza o placer entre ellos. Un abanico de sentimientos que podemos conectar con algún personaje, asociarlo a alguna viñeta o al contrario. La encuadernación en espiral permite al lector diferentes espacios interpretativos: desde pensar en la congruencia con alguna viñeta o personaje, una relación complementaria más abierta a la interpretación poética o filosófica y en el lado extremos podemos pensar en ellos en oposición. La idea es traspasar la frontera de la lectura convencional para abrazar la libertad del lector individualmente. En definitiva, todos los elementos del álbum (secuencia, ilustración, texto y materialidad) propician la reconstrucción subjetiva de su significado para ubicarlo en un espacio inferencial en el que experimentar con las dos partes de manera completamente libre. Un espacio de diálogo abierto en todos sus niveles. Una auténtica maravilla.

De la misma manera, para acompañar a la lectura se proponen una serie de instrucciones que, lejos de restringirlo, continúa expandiéndolo desde la libertad de una propuesta que está hecha para la reflexión de todos esos sentimientos que encontramos (juego de palabras) y con los que establecemos un diálogo. Finalmente, la inspiración de esos textos de acompañamiento de Gustavo Puerto Leisse hacia obras que van desde Aristóteles a Roland Barthes o de John Locke a Martha Nussbaum. Mientras se suceden estas explicaciones, los elementos ilustrados de Elena Odriozola acompañan aportando humor y candidez que se refleja especialmente en la figura de la abuela Martina que nos saluda de manera corpórea al inicio del libro y como espectro al final. Todo un engranaje perfectamente coreografiado para prestigiar la lectura como un acto reflexivo, abierto y transformador. Un regalo, una joya en un gran catálogo que ha recibido todos esos premios señalados al principio y un álbum esperando sin tiempo a que sea descubierto por cualquier lector. Como titularía Sandra L. Beckett su monografía en 2012: álbumes crossover, un género para todas las edades.


Ojalá cada álbum publicado fuera tan consciente de su necesidad y de la importancia de su calidad (una cuestión que en Media Vaca tienen como forma de ser, por ejemplo). Es una cuestión de esperanza, supongo. Así que parafraseando la última frase referida a ese sentimiento: quizás no sientas la esperanza, pero aun así, creer en ella. En Ediciones Modernas el Embudo creemos.

Fran Martínez

IG: https://www.instagram.com/caballo_de_carton_azul/

 




 

Web de la editorial

https://modernaselembudo.com/libros/sentimientos-encontrados/?v=2fb7284eba87

Instagram Ediciones Modernas el Embudo

https://www.instagram.com/ediciones_modernas_el_embudo/?hl=en

Instagram Elena Odriozola

https://www.instagram.com/elenaodriozolaillustration/

 

Dedicada a Martina




 

sábado, 23 de abril de 2022

Entradas en azul. Naturaleza poética para celebrar el Día del Libro 2022

 


Feliz día del libro






Título: Zum Zum: el viaje de la semilla

Autora: María José Ferrada

Ilustrador: Marcos Peschetta

Editorial: A Buen Paso

Año: 2021

Páginas: 36

Tamaño: 16 x 22,9 cm.



Reseña

En esta entrada dejaremos paso a que la poesía brote en el soporte del álbum y en sinfonía con la primavera que nos llena la cabeza de pájaros. Las cuatro obras son diversas, pero comparten la apreciación poética por el ciclo de la vida en la naturaleza. Aprovechamos que hoy se celebra el día del libro y parece que la vida vuelve a recobrar el bullicio de la calle para su reflejo en diferentes álbumes que me atraen por diversas razones. La fundamental: la aproximación del lenguaje poético a la infancia a través de objetos estéticos. También la diversidad de recursos poéticos en el texto, en el modo semiótico de la ilustración y la presentación material comparten una misma unidad narrativa: la doble página.

Esta primera entrada es para uno de los grandes nombres de la literatura hispanoamericana como es la chilena María José Ferrada. Hemos recorrido por el blog diferentes de sus obras en otras entradas, recordamos hoy el libro acordeón Un jardín junto a Isidro Ferrer, y el interés por la metáfora de la semilla como el origen de la vida con otro leporello como el de Neus Caamaño al texto de Mar Benegas con Una pequeña semilla. La cuidada edición del diseño de A Buen Paso junto a las ilustraciones de Marco Paschetta con la humanización de la semilla se encuentra desde las guardas iniciales y finales. En estas no solo se refleja el camino, con la semilla ubicada en lo alto de un tobogán, sino el sentimiento dubitativo y temeroso que implica la primera vez. En la vida, todos somos debutantes pues solo hay una. Ese camino no es una línea recta, donde el desplazamiento es constante, sino sinuoso como bien se muestra en la geometría ondulada de dicho tobogán.



Las metáforas entre la vida de la naturaleza y de los humanos, ambos seres vivos, se refleja con una prosa delicada y bellas metáforas que tienen la capacidad para cumplir una doble función: el poético y el rítmico. Para hablar del latido de su corazón se refiere a él como un caracol blanco y en la siguiente doble página sus versos se acompañan de sonidos rítmicos sobre su paso (pachín pachín) y por diferentes medios (por el agua se replicará desde la palabra la sensorialidad: zap zap). Con repeticiones y sonidos se avanza en el camino de la semilla, observamos su ciclo y diseminación, la intervención silenciosa en el sueño del resto de los elementos, el paso del tiempo y todo rodeado de sonidos que nos envuelve y abraza. Como a su protagonista. Un texto preciso y bello, divertido y poético sin ampulosidad. Una pompa que se basa en la sencillez, intimidad y el sincretismo, pero muy alejado de la simpleza que hace de este álbum una maravilla. Como la vida que en la última doble página rompe la cuarta pared al interpelar directamente al lector tanto en texto como en imagen (sus protagonistas establecen un contacto directo con su mirada al lector).



Web A Buen Paso

https://www.abuenpaso.com/libro/zum-zum-el-viaje-de-la-semilla/

Instagram María José Ferrada

https://www.instagram.com/mjferradalefenda/?hl=es



 

Título: Ya sé cultivar el huerto

Autora e ilustradora: Elena Odriozola

Editorial: Ediciones Modernas el Embudo

Año: 2022

Páginas: 22

Tamaño: 18 x 16 cm.

Colección: Que ya sé



Reseña

La nueva entrega de Ediciones Modernas el Embudo, cuya labor editorial ya ha pasado por aquí en diferentes entradas, es la tercera entrega de la colección Que ya sé con Ya sé cultivar mi huerto. En esta recuperamos a su protagonista y su perro enfrascados en la tarea de cultivar el huerto. Asistiremos en su texto en verso al paso del tiempo y la sorpresa en el despliegue para conocer el efecto de cada acción y en la que nos detendremos en los detalles que se revelan en el entorno (el pájaro, el interés del perro, el paseo del caracol o el botín del erizo). En la página izquierda, el conjunto de elementos necesarios para la tarea en cada momento del tiempo. Un tiempo que descubrimos y que en su texto rimado también encapsula la sabiduría de los refranes. Un ejemplo de este tipo de sabiduría contemplativa: “Cuando el pájaro la pica, es que la fruta está rica”. El diseño impecable y cada elemento cuidado con mimo y al detalle. Álbumes para la primera infancia que se circunscriben a la mirada curiosa al mundo que les rodea, su interés por la naturaleza y el reflejo por su papel autónomo. Álbumes pensados para sus manos y sus sentidos.



Recomiendo que a las personas interesadas en sus obras se suscriban a su newsletter y así se adentren en el diario de creación de este álbum por parte de Gustavo Puerta y Elena Odriozola. Como también es el día del libro, y en el blog tendemos hacia títulos de editoriales que tienen una apuesta decidida por la calidad en su labor editorial, es pertinente reflejar el descontento con la práctica de las grandes cadenas comerciales y el trato hacia los libros. Hoy, es un buen día para mostrar la otra cara de todo aquello que lleva la edición de un libro y recomiendo las últimas entradas en el Instagram de Elena Odriozola dedicadas a esta última obra (en especial la carta pictográfica con la que ordena los títulos de la colección).



Web Ediciones Modernas el Embudo

https://modernaselembudo.com/libros/ya-se-cultivar-el-huerto/?v=2fb7284eba87

Instagram Elena Odriozola

https://www.instagram.com/elenaodriozolaillustration/?hl=en

 

Título: Poemario de campo

Autor: Alonso Palacios

Ilustradora: Leticia Ruifernández

Editorial: Libros del Jata

Año: 2019

Ed. Original: Orecchio Acerbo, 2017

Páginas: 96

Tamaño: 24,9 x 11,3 cm.

Reseña

El poemario del maestro y escritor Alonso Palacios es otra pequeña joya en la que acompañar la mirada a la naturaleza de una manera poética. En sus breves poemas, a modo de haikus, recorremos los parajes ilustrados con gran delicadeza por las acuarelas de Leticia Ruifernández (recomiendo la sensibilidad de La caja de colores a texto de Estrella Ortiz que vendría como anillo al dedo a la temática de esta entrada). En la información editorial leemos cómo se gestó este poemario: “De todos los poemas que había, (más de cien), han entrado en este Poemario tan solo aquellos cuyos protagonistas se cruzaron en el camino de Leticia durante la primavera y el verano de 2015. Hubo algunos animales que, como el saltamontes, aparecieron y una vez pintados, Leticia se daba cuenta de que no tenían poema. Entonces Alonso creaba uno exprofeso para ellos” (web libros del Jata). También encontraremos este camino en los peritextos biográficos al final de una obra deliciosa.


Es una obra que ha recibido diferentes distinciones y que se publicó originalmente en italiano en 2017 por la editorial Orecchio Acerbo. Además, fue una obra galardonada con el premio de poesía Oreste Pelagatti en 2019 o la distinción entre los mejores libros que selecciona la Fundación Cuatrogatos en 2021. Parabienes hacia una obra delicada en el recorrido por una decena de elementos del campo: árboles, bichos, pájaros, flores y frutos. El poema 41 es para la lagartija, con un divertido juego con el proceso creativo que le ha dejado sin dibujo. También tiene un componente de libro informativo al expandir la información de cada elemento que no solo nos ofrece su nombre (por ejemplo, golondrina: hirundo rustica) y su descripción, también se expande con la asociación de textos vinculados a la tradición oral como adivinanzas (“de negro y en procesión, adivina quiénes son”), dichos, versos, canciones y poemas. Recupero el haiku de Kobahashi Issa (“Bajo la sombra/ del cerezo en flor/ nadie es extranjero”) y el recuerdo a la reseña de Little Tree/Petit arbre de Katsumi Komagata.


Las acuarelas de Leticia Ruifernández me transmiten esa paz que evoca en mi mente a Asun Balzola y Chihiro Iwasaki. Entre haikus y poemas breves leemos en tres versos la poética del campo. Dos ejemplos:

“En la paz de los campos/ solitarias encinas:/ barcos.”

“La naranja desnuda/ es simetría perfecta/ con sus gajos de luna.”

Los versos Alonso Palacios reflejan la mirada delicada y sensible, en su sincretismo la ilustración adquiere un carácter evocador perfecto en unión al texto. Una poesía sensorial, una ilustración expansiva, un formato cuidado desde el cofre que envuelve este poemario, su cubierta y contracubierta con relieve de flores que nos facilitan la entrada plenamente sensorial de la poesía. Fragmentos de vida y diferentes perspectivas para recorrer el campo con una mirada palpitante. Una auténtica delicia cuidada hasta el último detalle.

 

Web Libros del Jata

http://www.librosdeljata.com/libros/poemario-de-campo/

Instagram Leticia Ruifernández

https://www.instagram.com/leticia_ruifernandez/?hl=en

 


 

Título: Le temps des couleurs

Autora e ilustradora: Anne Bertier

Editorial: éditions MeMo

Año: 2013

Páginas: 60

Tamaño: 15,5 x 15,5 cm.




Reseña

Cerramos este día del libro con una mirada a las estaciones y volvemos al sincretismo del haiku como expresión poética. En este caso la autora, la francesa Anne Bertier, nos lleva de la mano de versos de colores (bonitos acompañamientos a estas lecturas la obra de Carlos Pellicer, Colores con brisa, o la de Jorge Luján, ¡Oh, los colores!) para el reflejo del paso del tiempo en las diferentes estaciones. La estilizada y minimalista obra de Anne Bertier también nos lleva a imagiarios para el invierno y el verano, el juego con las transformaciones de las formas en Miércoles. Aunque hay álbumes que me parecen irresistibles con las transformaciones axiológicas de conceptos abstractos a partir del juego lógico-matemático con su colección de álbumes relacionados con las operaciones matemáticas (suma, resta, igualdad, multiplicación y división) o la construcción de personajes a través de los números. Libros de primeros conceptos con una propuesta estética basada en el uso del blanco/rojo/negro como paleta cromática y potenciación del estilo.


En la celebración de las estaciones y de la naturaleza, sus haikus (en la página izquierda) se asocian a las imágenes que se extienden en tono y color a la doble página. A veces esquemáticas, otras detallistas y expansivas, otras simplemente con el color como protagonista.  Como ejemplo, el amarillo encuentra estos versos que traduzco del francés: “Mediodía/ verano/ ni la sombra de una sombra”. Otro ejemplo expansivo de la mira poética a la naturaleza y la aproximación al mar: “las mallas del sol nadan en el fondo del mar” y nuestra vista es el difuminado color verde rodeado de siluetas blancas como espuma de mar que traspasan el pliegue central como si fuera la orilla. Versos evocadores, metáforas sensoriales y el acompañamiento preciso de la ilustración para complementar en nuestra mente el recuerdo de esas sensaciones, fragancias, sonidos, gustos (como el de la almendra),… Pequeñas cápsulas poéticas para ampliar la experiencia de nuestro alrededor. Me gustaría terminar con su mirada a la resina: “El cedro sangra bajo el sol/ lágrimas de oro marrón”. Nuestras siluetas piden primavera, vida y recuperar la curiosidad sensorial. El contacto con el libro. El florecimiento con él en sus manos. El viaje poético de las palabras. El aleteo de los colores. El abrazo literario.

Feliz día del libro.

Web éditions MeMo

https://www.editions-memo.fr/livre/le-temps-des-couleurs/ 

Web Anne Bertier

http://annebertier.fr/

 

Fran Martínez

https://www.instagram.com/caballo_de_carton_azul/

 





viernes, 31 de diciembre de 2021

Entradas en azul. Álbumes reseñados favoritos de 2021

 

Encabezamiento de Tomi Ungerer para finalizar 2021, deseando lo mejor

Llega el último día del año y es el momento para un repaso a los álbumes destacados de este 2021. No tiene esta lista ninguna vocación de repaso exhaustivo de la actualidad, sino de recopilar cuáles han sido los álbumes editados este año que se han destacado en las reseñas del blog. Así, entiendan que no es una lista de lo mejor al año al uso, pero significativa de los gustos y preferencias de quien les ha escrito durante este 2021. Esta práctica era más frecuente cuando me dedicaba a la crítica musical cuando empecé en esto del blogging (blog: poleonmars).

Tienen los enlaces a sus respectivas reseñas y tan solo me queda desearles un feliz 2022. Si leen el álbum de Johanna Schaible que encabeza la lista, entenderán que espero que se cumplan sus deseos.

 


1. Johanna Schaible. C'era una volta e ancora ci sarà. Orecchio Acerbo

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/12/entradas-en-azul-johanna-schaible-cera.html

Primer puesto por su diseño total en texto, imagen, soporte y secuencia.

 


2. Maguma. Happy/Lucky Hans. Tara Books

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/12/entradas-en-azul-karl-marx-y-maguma-el.html

La tradición oral revisitada, reinterpretada y reimaginada.

3. Beatrice Alemagna. Adieu Blanche Neige. La Partie

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/12/entradas-en-azul-beatrice-alemagna.html

La tradición oral revisitada como un lienzo



4. Ediciones Modernas el Embudo. Elena Odriozola y Gustavo Puerta

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/10/entradas-en-azul-elena-odriozola-y.html

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/04/entradas-en-azul-elena-odriozola-el.html

La primera infancia prestigiada desde el soporte ilustrado



5. Armin Greder. L’ereditá. Orecchio Acerbo

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/12/entradas-en-azul-armin-greder-leredita.html

Realismo crítico en la literatura infantil


6. Yukiko Noritake. El bosque de los hermanos. Coco Books

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/10/entradas-en-azul-yukiko-noritake-el.html

Narrativas visuales y ecocrítica con lirismo (y sin panfletismo)


7. ATAK. Piraten im garten. Kunstmann

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/06/entradas-en-azul-atak-piraten-im-garten.html

El álbum y las alfabetizaciones múltiples (intertextuales/interpictóricas/interculturales)


8. Jon Klassen. The rock from the sky. Candlewick

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/04/entradas-en-azul-jon-klassen-rock-from.html

El álbum y la literatura del espacio interpretativo con sentido del humor


9. Antonio Ventura y Pablo Auladell (il.). Colombina. Iglú

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/11/entrada-en-azul-antonio-ventura-y-pablo.html

Atmósferas de la tradición oral y arte ilustrado


10. Jordan Scott y Sydney Smith (il.). Hablo como el río. Libros del zorro rojo

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/03/entradas-en-azul-jordan-scott-y-sydney.html

Diversidad y narraciones psicológicas

11. Kasya Denisevich. Vecinos. Editorial Juventud.



https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/09/entradas-en-azul-kasya-denisevich.html

Un diálogo emotivo con la mirada infantil


12. Kitty Crowther. Yo quiero un perro. ¡El que sea me da igual! Fulgencio Pimentel e hijos

https://elcaballodecartonazul.blogspot.com/2021/11/entradas-en-azul-kitty-crowther-yo.html

La naturaleza caprichosa y el sentido del humor de una gran artista


***Fuera de reseñas (2 favoritos personales)***





13. Adrien Parlange. Les désastreuses consequénces de la chute d’une goute de pluie. Albin Michele Jeunesse

http://www.adrienparlange.com/goutte1.html

Un álbum en clave irónica tremendamente divertido, encadenado y abierto al lector



14. Julie Safirestein. Bloom. Editions du livre

https://www.editionsdulivre.com/en/book/bloom/

Finalizamos con una maravilla de libro-objeto y el florecimiento como deseo para un 2022 en el que tengamos, al fin, la tranquilidad de la rutina.


martes, 19 de octubre de 2021

Entradas en azul. Elena Odriozola y Ediciones Modernas el Embudo

 

Título: Cu cu cantaba la rana

Ilustradora: Elena Odriozola

Editorial: Ediciones Modernas el Embudo

Colección: ¿Te suena? #3

Año: 2021

Páginas: 60

Encuadernación y formato: 15,5 x 15,5 cm. Tapa dura.

Idioma: castellano


Reseña:

Hace unos meses celebramos la aparición editorial de Ediciones Modernas el Embudo con una reseña doble para El Huevito y Ya sé vestirme sola. La labor de Gustavo Puerta y Elena Odriozola sigue en la línea de rescate de piezas de la tradición oral en un contexto en el que el móvil ha acabado sustituyendo la voz, mimos y retahílas de la infancia por musicalidad vacía y deshumanizada. El primer mes de 2021 lo dediqué íntegramente a reseñas de libros conectados con la tradición oral y un material del que en el aula de primer ciclo de educación infantil es imprescindible. Esos juegos, canciones y mimos son parte de la vinculación afectiva con la infancia, el primer escalón de aquello llamado itinerario lector, el juego con el instrumento más primigenio que tenemos: la voz (como diría Joan La Barbara). 

También lo son el ritmo, la musicalidad del verso y toda una serie de recursos que se disponen para el placer y la fruición en esa interacción con el lenguaje en la relación más íntima y expresión del cariño hacia la infancia. En aquellas entradas se recuperaba a Ana María Pelegrín, libros de nanas o el estudio del cancionero de Pedro Cerrillo y César Sánchez Ortiz. En esa colección, antes de que termine mi labor en el blog, me encantaría añadir otra belleza como el libro Aserrín: repertorio de mimos, juegos y canciones de Marta Badía entre las reseñas. Y no. No es lo mismo que esas canciones pervivan en voz de cantajuegos y otros vídeos de canales de YouTube (sería interesante observar si censuran “soterradamente” en su repertorio los versos con un contenido más incorrecto para la pseudo-moral aleccionadora e infantilizada). Estas canciones tienen en la voz su motivo y fin, pero el álbum permite incorporar otro elemento clave en la ecuación: el placer artístico y la belleza de las ilustraciones de Elena Odriozola.

El álbum propone un juego desde las guardas y, su narración, un pequeño traspaso al mundo imaginario que despierta la canción. Las sombras de los personajes y que, a medida que cobran color, se materializan con vida en sus páginas dentro del juego de una niña. Sobre un fondo blanco, cada pequeño cu-cú revela un nuevo detalle, una ubicación, un personaje y materializa la fantasía de la canción en cada paso de página. Un viaje hacia una cancioncilla perdurable en nuestra memoria, juegos y que, al final del libro, nos propone un nuevo juego con las onomatopeyas de las ranas en diferentes idiomas. Y, así, de nuevo, empezamos a cantar con el idioma de las ranas. En los agradecimientos se leen los nombres de Elena Fortún o José Moreno Vila. Y, como no, los agradecimientos por la preservación de un material al que darle un tratamiento artístico que amplifique su valor.

Por suerte, esta labor también encuentra acomodo en los catálogos de otras editoriales como Libre Albedrío y la colección de Estrella Ortiz y Nuria Gallardo o Los 10 perritos por la Editorial Media Vaca. Como cierre, era inevitable, la versión de cu-cú de Gloria Fuertes que era una de mis favoritas cuando era pequeño y se encontraban en una colección de Salvat que eran mis libros preferidos en la infancia:

Cu-cú, cantaba la rana.

Cu-cú, debajo del agua.

Cu-cú, asomó la cabeza.

Cu-cú, quería cerveza.

Cu-cú, pasaba un tendero.

Cu-cú, vendiendo carero.

Cu-cú, yo quiero lentejas.

Cu-cú, comida de viejas.

Cu-cú, yo quiero rosquillas.

Cu-cú, comida de pillas.

Cu-cú, yo quiero galletas.

Cu-cú, valen dos pesetas.

Cu-cú, ¡qué vida tan cara!

Cu-cú, me meto en el agua.

Fran Martínez

Twitter


Título: El manisero y Un elefante se balanceaba

Texto El manisero: Moisés Simons

Ilustradora: Elena Odriozola

Editorial: Ediciones Modernas el Embudo

Colección: ¿Te suena? #4

Año: 2021

Páginas: 36

Encuadernación y formato: 20 x 20 cm. Tapa dura.

Idioma: castellano

Reseña:

Con su última publicación el juego propuesto es también otro clásico: hilar dos universos de dos tonadillas populares. Una idea para una futura entrega: el medley. La apuesta de una canción popularizada por Antonio Machín y un icono en la cultura popular desde sus diferentes versiones (siempre fui un fanático de la de Perez Prado) y su difusión en lengua anglosajona como The peanut vendor. Solo nombrarla, a mi cabeza vienen imágenes de Giulieta Masina bailando en las Noches de Cabiria (Nino Rota fue el compositor de esa pieza). El juego de combinar dos composiciones populares de dos tradiciones diferentes y unirlas a partir de los elementos como el maní y los elefantes tiene su lógica.

El aspecto que más me interesa de este juego es la búsqueda de canciones que, al igual que las de la tradición oral, han formado parte de la memoria de la infancia y, ahí, sucedería lo mismo que cuando se habla de “literatura ganada”. No se trata de que la musicalidad de esas canciones sea infantilizada para un público infantil (de nuevo la idea de blanqueamiento de la infancia) sino que el público de cualquier edad se sentirá atraído por la calidad de las composiciones (el curso pasado tenía un alumno de dos años que no dejaba de cantar Yellow Submarine de los Beatles). En la portadilla hasta tenemos ese referente musical enmarcando el título y la información editorial en formato single de 45 RPM, con la cara A para El Manisero y la cara B con Un elefante se balanceaba. Las guardas con la banda de música compuesta por cacahuetes (manís) con sus maracas, vientos y percusiones con el resto haciendo una conga al son de la banda.

La primera parte (trazo blanco sobre fondo azul), es la construcción de la tela de araña en esa hipnótica espiral que caracteriza la laboriosa tarea del insecto (de color naranja). Y al ritmo del manisero, llega el turno de la cara B: Un elefante se balanceaba. En ese juego dual, el fondo ahora es blanco, la silueta anaranjada y el texto azulado. Todo tiene una significación, el texto replicará el telar de la araña en la página izquierda y los elefantes se superponen. El hecho que sea una docena también resulta gracioso dado que es una unidad de medida que no solo nos recuerda los meses del año, sino el comercio. La docena en el cucurucho de maní. Un álbum que es pura sabrosura y con un ratón al acecho que, quién sabe, tendrá una aparición dentro de su catálogo (o no). Una gran celebración, de nuevo, con Ediciones Modernas el Embudo.

 

 

Web de la editorial

Cu cu cantaba la rana

https://modernaselembudo.com/libros/cu-cu-cantaba-la-rana/?v=2fb7284eba87

El manisero & Un elefante se balanceaba

https://modernaselembudo.com/libros/el-manisero/?v=2fb7284eba87

martes, 27 de abril de 2021

Entradas en azul. Elena Odriozola. El Huevito / Ya sé vestirme sola. Ediciones Modernas El Embudo


 Título: El huevito

Autora e ilustradora: Elena Odriozola

Editorial: Ediciones Modernas el Embudo

Colección: ¿Te suena?

Año: 2021

Páginas: 36

Encuadernación y formato: 18 x 16 cm. Tapa dura.

Idioma: castellano

Reseña:

En el mes de enero se recorrieron, entre las diferentes entradas, caminos de la tradición oral. En una de las entradas, nos detuvimos en una figura imprescindible como Ana María Pelegrín y, además del repaso a Poesía española para niños, se hizo referencia a su libro Deditos y cosquillitas editado en 1994. Como maestro en Educación Infantil y, en este caso, de Primer Ciclo el material y el lenguaje literario con el que me siento más cómodo es el propio del Cancionero Infantil y los juegos que implican ritmo e interacción con el cuerpo. Un libro maravilloso en ese ámbito de la primera infancia y que tengo pendiente dedicarle una entrada es Aserrín: repertorio de mimos, juegos y canciones para los más pequeños de Marta Badía Solé y Joaquín Díaz. Libros que crean formatos de interacción con el que construir el lenguaje, como señalaría Bruner (1986), mapas de significado y de emociones compartidas en el desarrollo afectivo.

Estas motivaciones con mi labor educativa y el interés por el formato álbum, unido al de la tradición oral, me llevan a disfrutar sobremanera los títulos de la editorial Ediciones Modernas el Embudo y con estos dos títulos a los que les dedicaré la entrada y que forman parte de la biblioteca de aula. Y, con referencias que irán en aumento dada la calidad de sus álbumes y novedades dentro de su colección ¿Te suena? con Cu Cú cantaba la rana. La editorial está formada por el editor Gustavo Puerta Leisse (creador de la Escuela Peripatética de Literatura Infantil), la psicóloga y librera Marta Ansón y la autora e ilustradora Elena Odriozola (con prestigiosos galardones internacionales, nominada a los Premios Andersen y finalista en 2020). Una alineación que estoy seguro de que nos deparará una colección de libros apasionantes, como ya se puede disfrutar en sus publicaciones.

El huevito es la representación en formato álbum de un juego tradicional para contar y jugar con los más pequeños, una retahíla y juego que tiene diferentes variantes (como en valenciano: aquest és el pare, aquesta és la mare, aquest diu que vol pa, aquest diu que no hi ha i aquest xicotiu, nyiu garranyiu que al calaixet está), pero que todas representan una forma de interacción entre el adulto y el pequeño que encierra las claves del trato afectivo a través de las palabras como un juego. Recursos que forman parte de la memoria colectiva y que no se deben perder. Especialmente, un repertorio que resulta estimulante en la configuración del lenguaje materno/paterno (baby-talk) y el desarrollo de las habilidades lingüísticas. Y, por desgracia, parece un repertorio que se diluye.

Un álbum como El huevito es un recordatorio de la necesidad de preservar estos juegos y, además, su recuperación a través de la materialidad del formato álbum con una calidad artística como la propuesta por Elena Odriozola resultan irresistibles. Un libro con un formato resistente pensado para ser contado una y otra vez (además y verlos cómo pasan las páginas-solapas y recitando la retahíla) y con el uso del blanco en el fondo para un mayor contraste, las pequeñas variaciones en el camino del huevito hasta la boca del último dedo (y el resto, en esta última ilustración, inexpresivos mirando cómo se lo zampa). La palabra y la memoria prestigiadas en el formato inteligente y el deleite por las ilustraciones en un álbum delicioso.

 

Título: Ya sé vestirme sola

Autora e ilustradora: Elena Odriozola

Editorial: Ediciones Modernas el Embudo

Colección: Que ya sé

Año: 2019

Páginas: 22

Encuadernación y formato: 18 x 16 cm. Cartoné.

Idioma: castellano

Reseña:

Si el título El huevito nos conducía por las interacciones más tempranas con juegos de la tradición oral, con la Colección Que ya sé (junto al título Ya sé prepararme el desayuno sola) conecta con el desarrollo de la autonomía en estas primeras edades y el reconocimiento del mundo que le rodea, la imitación de los modelos adultos y el interés en la lectura por los contenidos que explican su entorno como también señalarían Yubero y Larrañaga (2003) a partir de los estudios de Piaget (1975) y el cambio del estadio sensiomotor (0-2 años) al preoperacional (3-7 años). Consideraciones que pueden explicarnos la importancia de estos criterios en la selección de las lecturas, pero más importante, la recepción que tienen en el aula por álbumes como Ya sé vestirme sola de Elena Odriozola.

De nuevo, un formato atractivo que de manera humorística se centra en pequeñas preguntas con juegos propios de la relación entre adultos y pequeños. ¿Cómo me visto? Empleando la doble página ese juego se materializa en el formato con el desplegable que responde a la pregunta. En la página de la izquierda, el armario con las prendas que debe emplear y, a la derecha, la niña que debe vestirse. Un aspecto tangencial, pero curioso a fin de cuentas, es recordar que la desnudez del niño en la literatura infantil no es tan natural como debería serlo (un ejemplo clásico, La cocina de noche de Sendak). De nuevo, la mirada del adulto en el blanqueamiento de la infancia.

Cosa que no sucede en este título en el que las preguntas de la protagonista son respondidas con rapidez por los más pequeños cuando observan, por ejemplo, que quiere ponerse las bragas por la cabeza: ¿Es por aquí? Desplegamos la página y aparecen en su sitio. Pregunta y respuesta desde el formato: sencillo, efectivo e inteligente para elicitar inferencias y anticipaciones de qué pasará en cada página. En ese despliegue, también hay una pequeña historia en segundo plano cuando vemos la aparición del perro, la flor, la ventana, la nube y el pájaro que incorpora una pequeña segunda narrativa al juego principal. Y, un desenlace, que nos deja una sonrisa con la autoestima de su protagonista.

Un hecho cotidiano del mundo infantil, como ser autónomos y ponerse la ropa por sí mismos, que es complejo y cuya consecución refuerza su imagen al sentirse capaces (otro ejemplo reciente: Atascado de Shinsuke Yoshitake). Esto trasladado a estos títulos, prestigia a la pequeña infancia con álbumes ideados y realizados con maestría por Elena Odriozola. En definitiva, el reconocimiento a los prelectores con álbumes y propuestas editoriales maravillosas, además como valor añadido su edición en las diferentes lenguas estatales. Chapeau

 

Fran Martínez

Twitter

 

Web de la editorial:

https://modernaselembudo.com/

Ya sé vestirme sola

https://modernaselembudo.com/libros/ya-se-vestirme-sola-prelectores

El huevito

https://modernaselembudo.com/libros/el-huevito

Twitter Gustavo Puerta Leisse

https://twitter.com/gustavoelembudo

Referencias

Bruner, J. (1986). El habla del niño. Paidós.

Durán, T. (2002). Leer antes de leer (1a ed.). Anaya.

Piaget, J. (1975). Psicología del niño. Alianza

Yubero, S. y Larrañaga, E. (2003). Aplicaciones psicológicas a la selección de lecturas para niños. En P. C. Cerrillo y S. Yubero (Coords.), La formación de mediadores para la promoción de la lectura, (pp. 245-250). Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha.